El primer semestre de 2026 dejó un balance dispar para la yerba mate, el vino y la carne vacuna. Los datos del INYM, el INV y Ciccra muestran una caída del consumo interno de yerba y carne, mientras que el vino tuvo una leve recuperación.
Yerba mate: caída moderada
Las ventas de yerba mate al mercado interno sumaron 137,3 millones de kilos entre enero y junio, un 0,7% menos que en el mismo período de 2025, según el INYM.
El comportamiento fue irregular: hubo bajas en enero, febrero, abril y mayo, mientras que marzo y junio mostraron subas. El dato más positivo llegó en junio, cuando las ventas crecieron 9,5% interanual.
De todos modos, el primer semestre de 2026 fue el segundo más bajo de los últimos cinco años, solo por encima de 2024.
Vino: leve crecimiento, pero con menos varietal
El mercado interno de vino alcanzó 343,7 millones de litros, un 0,8% más que en el primer semestre de 2025, de acuerdo con el INV.
Sin embargo, el crecimiento estuvo concentrado en el vino sin mención varietal, cuyas ventas aumentaron 13,9%. En cambio, el vino varietal, asociado a productos de mayor precio, sufrió una caída de 24,5%.
El consumo per cápita también continúa cerca del mínimo histórico: fue de 7,40 litros por persona en el primer semestre, frente a 7,36 litros en igual período de 2025. El año pasado había cerrado con apenas 16,1 litros por habitante, el menor registro histórico.
Carne vacuna: el mayor retroceso
La carne vacuna registró la peor performance de los tres productos. El consumo interno llegó a 1.019.430 toneladas res con hueso, un 11,5% menos que en el primer semestre de 2025.
Además, se trató del nivel más bajo para un primer semestre desde 2021. Ese año se habían consumido 1.054.278 toneladas, mientras que en 2023 se había alcanzado un máximo de 1.245.347 toneladas.
Un consumo que sigue bajo presión
Los datos muestran un escenario complejo para productos tradicionales de la mesa argentina. La yerba mate cayó levemente, aunque junio dio una señal positiva; el vino creció apenas, impulsado por las categorías de menor precio; y la carne vacuna sufrió la caída más profunda, con su menor nivel de consumo de los últimos seis años.



