Esta mañana se realizó la jornada/taller “Prevención y abordaje de la violencia digital” a cargo de Laura Sánchez, mamá de Ema Bondaruk (víctima de violencia digital).
Luego brindó una rueda de prensa acompañada por Carina Conde, subsecretaria de Gestión de la Salud, donde recordó a Ema a dos años de su fallecimiento, por lo que hace un año que viene realizando este tipo de charlas.
“Para poder transformar el dolor en amor, lo primero es pensar en este hijo o hija que parte como un amor y poder llevarlo adelante con ese amor que ella me dejó”, dijo Laura, pidiendo que sea ley para que la partida de Ema no haya sido en vano.

Contó que cuando presentaron la guía era para tener una herramienta, no solo en la escuela sino también para las familias, “hay que transmitirles a las adolescencias como habitar estos territorios libres de violencia, pensar medio segundo antes de hacer ese click y ver que le va a pasar a la otra persona”.
Aseguró que una de las cosas que pasaron a lo largo del año es que Ema es la adolescente que los puso de cara a la violencia digital de género al poder ponerle nombre, no porque antes no existiese sino porque no tenía nombre y no se hablaba ni se trabajaba.
La guía busca poder capacitar, brindar herramientas para poder actuar ante este tipo de situaciones que se atraviesan cada vez con mayor intensidad.
En la charla estuvieron presentes 106 personas, representando a la educación pública, privada, no formal, a las organizaciones no gubernamentales que trabajan con infancias y adolescentes.
Ema Bondaruk, era una adolescente de 15 años de Longchamps, donde tras la difusión sin consentimiento de un video íntimo por parte de un compañero, la viralización masiva y el hostigamiento constante en el entorno escolar la llevaron a una situación de vulnerabilidad extrema que terminó con su suicidio en agosto de 2024.
Su historia transformó el dolor de una familia en una lucha colectiva, impulsando la “Guía Ema” y un proyecto de ley nacional que busca dotar a las escuelas de protocolos claros de prevención y acompañamiento, bajo la premisa urgente de que lo que sucede en la virtualidad tiene consecuencias devastadoras en la vida real.



