El Concejo Deliberante de Bahía Blanca conformó un Consejo Consultivo de Salud con el objetivo de analizar la situación sanitaria de la ciudad, identificar sus principales fortalezas y debilidades y elaborar propuestas consensuadas entre los distintos actores del sistema.
La concejal Cecilia Borelli explicó que la iniciativa surgió a partir de una primera reunión con efectores privados de salud, que plantearon las dificultades que atraviesa el sector. A partir de ese encuentro, se impulsó la creación de una mesa de trabajo que permita abordar la situación de manera integral.
“La idea es la articulación entre los diferentes sectores públicos y privados, hacer un estudio de cómo está la salud de los bahienses”, señaló Borelli.
Según detalló, el trabajo comenzará con un diagnóstico que contemple las condiciones actuales del sistema sanitario, sus fortalezas y debilidades, y las consecuencias que dejaron la pandemia y las emergencias que atravesó la ciudad, entre ellas la inundación de marzo de 2025.
La intención es que el documento final sea elaborado por quienes trabajan en el sistema de salud y cuentan con experiencia en sus distintas áreas, y no únicamente por los integrantes del cuerpo deliberativo.
Quiénes integrarán el Consejo Consultivo
El espacio estará integrado por la Comisión de Salud del Concejo Deliberante, otros concejales, representantes de los sistemas de salud público y privado, tanto municipal como provincial, y la Universidad Nacional del Sur.
Borelli indicó que ya se realizaron dos reuniones iniciales: una con instituciones públicas y otra con representantes del sector privado. La convocatoria, sin embargo, estará abierta a todos los efectores de salud y a sectores vinculados con la investigación y los estudios sanitarios.
La concejal también advirtió sobre la necesidad de planificar el sistema de salud frente al impacto que podrían generar las futuras inversiones en la ciudad, entre ellas las vinculadas con TGS y Profertil.
En ese sentido, explicó que el crecimiento de la actividad económica puede implicar un aumento de la población y nuevas demandas sanitarias que deberán ser contempladas.
La salud pública y privada, un sistema interconectado
Otro de los aspectos que se abordarán será la relación entre ambos sectores y cómo las dificultades que atraviesa la salud privada repercuten en el sistema público.
“Hoy por hoy, la salud pública está absorbiendo mucho de la salud privada”, sostuvo Borelli. Por ese motivo, remarcó la importancia de reunir datos y trabajar de manera coordinada, con la participación de distintos actores, incluidas algunas obras sociales.
La edil aclaró que el Consejo no buscará duplicar el trabajo de otras mesas de salud que ya funcionan en la ciudad, sino realizar un relevamiento específico y elaborar un diagnóstico consensuado.
El espacio tendrá una duración de 24 meses. A partir de los resultados del estudio, se prevé confeccionar un documento con lineamientos y propuestas que, llegado el caso, será entregado al Departamento Ejecutivo para su implementación.
Borelli también llamó a prevenir los accidentes cerebrovasculares
Durante la entrevista, la concejal se refirió además al Día Mundial del Accidente Cerebrovascular (ACV) y destacó la importancia de reconocer sus síntomas y actuar rápidamente.
Borelli recordó que entre las principales señales de alerta se encuentran las alteraciones en el rostro, la pérdida de fuerza o el adormecimiento de los brazos y las dificultades para hablar.
Ante la aparición de estos síntomas, recomendó solicitar asistencia médica de emergencia sin demora. “Cada minuto cuenta”, enfatizó, al remarcar que el tiempo de respuesta puede influir en las consecuencias de un ACV.
También mencionó la importancia de controlar la presión arterial, los niveles de glucosa y los lípidos en sangre, mantener una alimentación equilibrada y evitar el consumo de tabaco y alcohol como parte de las medidas de prevención.



