La presidenta del Honorable Concejo Deliberante (HCD) de Bahía Blanca, Gisela Caputo, brindó detalles sobre el trabajo que se lleva adelante para elaborar una ordenanza integral de bienestar animal que permita establecer sanciones municipales ante situaciones de maltrato y violencia contra los animales.
En declaraciones a BVC Noticias, explicó que el proceso comenzó después de casos que generaron preocupación y movilización de vecinos, entre ellos el de la perra Chimenea y el del coipo. A partir de esos episodios, se convocó a proteccionistas, organizaciones no gubernamentales, profesionales y concejales para analizar propuestas y avanzar en una normativa específica.
“Lo que proponemos puntualmente es que el municipio pueda sancionar el maltrato”, señaló Caputo.
Qué sanciones contempla la iniciativa
La propuesta busca incorporar herramientas administrativas que permitan al Municipio intervenir ante hechos de maltrato animal. Entre las medidas previstas, Caputo mencionó:
- Multas económicas para quienes ejerzan maltrato animal.
- Clausura de comercios por 90 días cuando su titular haya cometido este tipo de hechos.
- Impedimentos para habilitar un comercio si la persona se encuentra en proceso de habilitación.
- Restricciones para renovar la licencia de conducir.
La iniciativa también establece que el dinero recaudado a través de las multas se destine a un fondo específico para financiar programas de prevención y acciones vinculadas con el bienestar animal.
Caputo explicó que, hasta el momento, Bahía Blanca contaba con ordenanzas orientadas principalmente a la prevención, como los programas de castración y adopción, pero no con una normativa municipal que estableciera sanciones específicas por maltrato.
Un registro municipal de guardadores
Otro de los puntos centrales del proyecto es la creación de un registro municipal de guardadores, destinado a facilitar el alojamiento y cuidado de animales que deban ser retirados de situaciones de violencia.
La propuesta surgió a partir del trabajo conjunto con integrantes del Ministerio Público Fiscal, entre ellos Santiago Garrido, y busca ampliar las alternativas de resguardo más allá de las organizaciones proteccionistas.
Según explicó Caputo, actualmente, cuando se denuncia un caso de maltrato, es necesario encontrar un lugar seguro para el animal mientras avanza el proceso judicial. Esa tarea puede representar una dificultad adicional para la Justicia.
La idea es que los vecinos interesados puedan inscribirse en un registro municipal y ofrecerse para recibir temporalmente a los animales, con acompañamiento del Municipio en materia de atención veterinaria y alimentación. También se prevé generar convenios con privados para colaborar con esos recursos.
El objetivo es coordinar el trabajo entre la Justicia, el Estado municipal y la comunidad para mejorar la respuesta ante las denuncias.
Un protocolo de actuación y mayor participación ciudadana
Caputo indicó que también se trabaja en la definición de un protocolo municipal que establezca los pasos a seguir ante situaciones de maltrato animal, especialmente cuando el Municipio sea el primero en tomar conocimiento de un hecho.
En ese sentido, consideró que la difusión de imágenes y denuncias a través de las redes sociales y los medios de comunicación contribuyó a visibilizar situaciones que antes podían permanecer ocultas.
“Yo creo que no es que se haya intensificado, creo que hoy los canales de comunicación lo que hacen es comunicarlo más”, sostuvo.
La titular del HCD agregó que también percibe una menor tolerancia social frente a estos hechos, en un contexto de cambios culturales en la forma de relacionarse con los animales, a los que definió como seres sintientes y parte de la vida familiar.
La intención es aprobarla antes de fin de año
La ordenanza se encuentra en etapa de elaboración dentro de una mesa de trabajo integrada por representantes de distintos espacios políticos, junto con funcionarios municipales y actores vinculados con la protección animal.
De acuerdo con Caputo, el proyecto tiene actualmente cerca de 100 artículos y necesita una revisión para sintetizar su contenido. La intención es reunir en una única normativa las disposiciones vigentes sobre bienestar animal, actualizar las ordenanzas existentes e incorporar las nuevas herramientas de intervención y sanción.
La presidenta del Concejo Deliberante señaló que existe un compromiso de los distintos espacios políticos para tratar la iniciativa antes de fin de año. Como fecha límite mencionó el 26 de noviembre, cuando se realizará la última sesión ordinaria prevista, aunque no descartó que pueda abordarse en una sesión extraordinaria.
Además, remarcó la importancia de que las medidas puedan aplicarse efectivamente y cuenten con partidas presupuestarias específicas, para evitar que dependan de los cambios de gestión.
La intención, concluyó, es que el bienestar animal se consolide como una política de Estado en Bahía Blanca, con herramientas de prevención, atención y sanción frente al maltrato.



