Miles de argentinos se movilizaron este sábado en Buenos Aires y otras ciudades del país en la denominada “Marcha de la Bronca”, una protesta convocada contra el programa económico del Gobierno de Javier Milei y motivada, entre otros reclamos, por el desempleo, los despidos, el cierre de empresas, el endeudamiento y el deterioro de las condiciones sociales.
Los manifestantes comenzaron a concentrarse alrededor de las 15hs frente al Congreso de la Nación y posteriormente marcharon hacia la Casa Rosada.
Entre los primeros grupos se ubicaron organismos de derechos humanos, organizaciones estudiantiles y socioambientales y la Coordinadora de Jubilados, cuyos integrantes se manifiestan habitualmente frente al Congreso para reclamar mejores condiciones. Detrás marcharon sindicatos de trabajadores y agrupaciones políticas de izquierda que participaron de la convocatoria.
Según los organizadores, más de 350 organizaciones políticas y sociales se sumaron a la movilización, que también contó con la participación de familias y ciudadanos sin afiliación partidaria.
“Estoy harta del Gobierno: del autoritarismo, de la represión, de no poder llegar a fin de mes”, afirmó a EFE María Bellozo, una desempleada de 57 años que participó en la protesta.
“Se nos está matando de hambre. Es triste, me dan ganas de llorar, porque no merecemos esto”, agregó.
Otros manifestantes expresaron preocupaciones relacionadas con la falta de empleo, los desalojos y la dificultad para acceder a una vivienda. Jorge Rosas, de 56 años, señaló que su principal reclamo es la “falta de trabajo, falta de vivienda, los despidos que hay, los desalojos que hay”.
Rodolfo Giloso, de 59 años, cuestionó por su parte la orientación de la política económica y sostuvo que está diseñada “para un puñadito de personas y no para la gran mayoría del país”.
Críticas al Gobierno
Durante el acto central se leyó un documento conjunto en el que los participantes cuestionaron el programa económico del Gobierno, así como la actuación de los gobernadores provinciales y la falta de convocatoria a medidas de fuerza por parte de las principales centrales sindicales del país, la CGT y la CTA.
Myriam Bregman, diputada del Frente de Izquierda y una de las principales organizadoras de la jornada, afirmó que la movilización expresa “bronca pero también esperanza”.
“Vamos a poder construir algo distinto, democrático desde abajo”, dijo Bregman durante la marcha.
La dirigente también criticó el desfinanciamiento de las universidades, la salud pública y la cultura, y reclamó a las centrales obreras la convocatoria de una huelga general contra las políticas del Gobierno de Milei.
Bregman cuestionó además las políticas extractivas y denunció los efectos que, según sostuvo, tienen actividades como la megaminería, el fracking, los desmontes y los agronegocios sobre los territorios y el medioambiente.
Reclamos laborales y sociales
Durante la movilización también participaron trabajadores de la fábrica de neumáticos FATE, que mantienen desde hace meses un conflicto relacionado con el cierre de la planta y los despidos.
La protesta tuvo su principal concentración en Buenos Aires, pero también se replicó en unas 60 ciudades del país, entre ellas Córdoba, Rosario y Tucumán.
Los organizadores presentaron la jornada como una expresión de rechazo a las políticas económicas del Gobierno y como un espacio de articulación entre organizaciones sindicales, sociales, estudiantiles, de derechos humanos y agrupaciones políticas de izquierda.



