El investigador y docente Fortunato Mallimaci expresó su preocupación por la situación de las universidades públicas, la ciencia y otros sectores sociales, y cuestionó las políticas del Gobierno nacional durante una actividad realizada en Bahía Blanca.
Mallimaci destacó el reconocimiento internacional de la universidad argentina y señaló que su grupo de investigación, vinculado a la Universidad de Buenos Aires y al CONICET, recibirá en febrero a cerca de 300 investigadores de distintos países.
En ese contexto, manifestó su “frustración” y “malestar” ante lo que consideró un incumplimiento de las obligaciones presupuestarias y cuestionó que no se respete la institucionalidad.
“Se deja de lado, no se respeta la institucionalidad, la democracia, se estigmatiza”, sostuvo. También afirmó que distintos sectores que reclaman mejores condiciones de vida, como jubilados y trabajadores, reciben en algunos casos respuestas represivas.
El investigador cuestionó además el cumplimiento de los presupuestos destinados a las universidades, la ciencia, los jubilados y las personas con discapacidad, así como el respeto de los derechos laborales.
“No es defender ningún privilegio, al contrario, es defender una sociedad que sea más justa, más libre, más fraterna”, afirmó.
Mallimaci remarcó que la universidad pública presta un servicio al conjunto de la sociedad y sostuvo que los reclamos no se limitan a la defensa de la institución universitaria.
También se refirió a la movilización realizada en Bahía Blanca y consideró que la reacción popular fue multitudinaria, aunque señaló que, a su entender, “la reacción del gobierno no ha cambiado”.
Por otra parte, cuestionó el rol del Poder Judicial, los medios de comunicación y sectores económicos frente a las políticas oficiales. En ese sentido, habló de una “complicidad” entre esos sectores y sostuvo que existen grupos que están aprovechando el actual contexto para realizar negocios en beneficio de unos pocos.
Finalmente, planteó una mirada de largo plazo y aseguró que los procesos políticos y sociales tienen un comienzo y un final. “Los que trabajamos estos temas sabemos que tienen principio y tienen fin”, concluyó.



