El sobreendeudamiento de los consumidores se convirtió en un motivo frecuente de consulta ante la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC). Pamela Cantero, integrante del organismo, explicó que cada vez más personas recurren a préstamos y tarjetas de crédito para poder afrontar gastos básicos como alimentos y servicios, generando una acumulación de deudas que luego resulta difícil de sostener.
“Vemos que el consumidor se sobreendeuda porque no puede asumir los gastos básicos y toma préstamos para pagar alimentos y servicios”, señaló Cantero. Según explicó, a esta situación se suma la facilidad con la que actualmente pueden obtenerse créditos a través de billeteras virtuales, aplicaciones y entidades bancarias.
La representante de la OMIC advirtió especialmente sobre los créditos online, que muchas veces presentan tasas elevadas. La rapidez para acceder al dinero puede llevar a que el consumidor se concentre únicamente en el valor de la cuota y no en cuánto terminará pagando en total.
“Si saco 200 mil termino pagando a veces 600 o más”, ejemplificó Cantero, al remarcar la importancia de revisar las condiciones del crédito antes de aceptarlo.
La importancia de no refinanciar sin asesoramiento
Cantero también hizo hincapié en las dificultades que pueden generar las refinanciaciones bancarias. Explicó que, en determinados casos, se agrupan distintos productos —como tarjetas de crédito y préstamos— en una nueva deuda con intereses elevados.
La situación puede agravarse cuando la nueva cuota representa una parte muy importante de los ingresos mensuales. “Al mes siguiente ya tienen casi el 80% de mi sueldo, entonces otra vez no estoy pudiendo afrontar las deudas mensuales”, describió.
Ante estos casos, recomendó no tomar decisiones apresuradas y buscar asesoramiento antes de aceptar una refinanciación. “El deudor tiene el derecho a decidir cómo pagar sus deudas, no el banco retener todo su sueldo”, sostuvo.
Advertencia por cobranzas intimidatorias
Otro de los problemas que detectan desde la OMIC está relacionado con las modalidades de cobranza utilizadas por financieras y estudios que adquieren carteras de deudas.
Cantero señaló que reciben consultas de personas que son contactadas mediante llamados, correos electrónicos o WhatsApp con mensajes intimidatorios. En algunos casos, incluso se les advierte que podrían embargar los salarios de familiares.
“Te van a embargar el sueldo de tu hermano, de tu abuelo, de tu padre, eso no sucede”, afirmó, y remarcó que una deuda personal no implica automáticamente que puedan embargarse los ingresos de un familiar.
También mencionó situaciones en las que los estudios de cobranza se comunican reiteradamente con familiares o lugares de trabajo del deudor, generando una situación de angustia y presión.
Verificar la deuda antes de pagar
Frente a una intimación de pago, desde la OMIC recomiendan no actuar impulsivamente. Cantero planteó la necesidad de verificar primero de qué deuda se trata, solicitar la correspondiente liquidación y comprobar que efectivamente exista la obligación reclamada.
“Ante la duda, lo que decimos es asesorarse, ir hasta la OMIC, a ver si realmente esa deuda existe”, explicó.
También recomendó solicitar un comprobante de libre deuda una vez cancelada una obligación y prestar especial atención a aquellas cobranzas que se realizan exclusivamente mediante WhatsApp u otros canales informales.
“Poner un stop, una pausa, asesorarse, fijarse bien y después tomar las decisiones”, resumió Cantero.
Desde la OMIC remarcaron que, ante una situación de sobreendeudamiento o una intimación de cobro, es importante buscar asesoramiento antes de aceptar nuevas condiciones, refinanciar una deuda o realizar un pago sin haber verificado previamente su origen y monto.



