El Concejo Deliberante de Bahía Blanca avanza en el análisis de un proyecto de ordenanza presentado por el concejal Carlos Alonso, que busca regular —y eventualmente eliminar— la actividad de cuidacoches y limpiavidrios, además de contemplar la situación de los vendedores ambulantes en distintos sectores de la ciudad.
La iniciativa se encuentra en etapa de discusión a través de mesas ampliadas de trabajo, una modalidad que permite convocar a distintos actores vinculados con la problemática antes de que el proyecto llegue al recinto.
Según explicó Alonso en BVC Noticias, de las reuniones participan representantes de la Justicia, el Tribunal de Faltas, el Poder Ejecutivo, la Cámara de Comercio, vecinos y concejales, entre otros sectores. El objetivo es recoger aportes y observaciones que permitan introducir modificaciones al proyecto y contemplar las distintas situaciones que puedan presentarse.
Buscan ampliar el alcance del proyecto
Durante las reuniones surgieron problemáticas que no habían sido contempladas inicialmente. Entre ellas, se planteó la presencia de vendedores ambulantes provenientes de otras localidades durante determinados días festivos, situación que, según se señaló, estaría vinculada a episodios de robos.
A partir de estos planteos, se analiza que la futura normativa no se limite exclusivamente a los denominados “trapitos”, sino que también contemple la actividad de vendedores ambulantes en general.
La intención es que la ordenanza pueda abordar de manera integral las distintas situaciones que se generan en el espacio público y reducir las objeciones que puedan surgir al momento de su tratamiento legislativo.
Una problemática con fuerte componente social
Alonso remarcó que se trata de una temática especialmente sensible, debido a que muchas de las personas involucradas atraviesan situaciones de consumo problemático o viven en situación de calle.
En ese sentido, sostuvo que el objetivo de la iniciativa no es desconocer esa realidad ni quitar de escena a las personas sin ofrecer alternativas. El proyecto contempla, en su artículo 4, la posibilidad de que el Poder Ejecutivo adopte medidas alternativas y disponga asistencia para quienes puedan verse afectados por la aplicación de la normativa.
“Meter la gente debajo de la alfombra” no aparece como una solución, planteó el concejal, al remarcar la necesidad de acompañar la regulación de la actividad con herramientas de asistencia social.
Sin fecha definida para la votación
Por el momento, el proyecto no tiene un plazo establecido para llegar al recinto. La intención es realizar una tercera mesa de trabajo, incorporar las modificaciones que surjan de las reuniones y, una vez concluida esa instancia, avanzar hacia su tratamiento legislativo.
Si finalmente es aprobado por el Concejo Deliberante, será el Poder Ejecutivo municipal el encargado de reglamentar la ordenanza y establecer los mecanismos necesarios para su implementación.
El debate continuará en las próximas semanas, con el objetivo de alcanzar una normativa que contemple tanto la regulación del uso del espacio público como las distintas realidades sociales vinculadas a las personas que actualmente desarrollan estas actividades.



