Un proyecto público-comunitario que funciona desde hace 25 años en Bahía Blanca permitió atender más de 4.500 requerimientos habitacionales en 42 barrios, según una investigación recientemente publicada por el Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales del Sur (IIESS).
El investigador del CONICET Francisco Cantamutto destacó el funcionamiento de los Fondos Relativos Solidarios, una iniciativa que articula al Municipio y el Concejo Deliberante con organizaciones sociales, actualmente Cáritas y Ser Comunidad.
El programa ofrece créditos con tasas de interés muy bajas y requisitos accesibles para realizar mejoras como construir un baño, colocar pisos, ampliar una vivienda o reparar daños ocasionados por una emergencia.
Cantamutto remarcó que esta alternativa cobra especial relevancia frente al endeudamiento de familias que no pueden acceder al sistema financiero tradicional. Según el relevamiento, algunas billeteras virtuales llegaron a ofrecer tasas de hasta 1.300%.
A lo largo de su historia, el sistema alcanzó con seguridad a más de 2.000 hogares. Además, quienes devuelven el crédito pueden acceder a nuevos préstamos por montos mayores.
El investigador destacó especialmente el carácter solidario del mecanismo: “Cada vez que cumplen, saben que están habilitando para que ese fondo le pueda prestar a otro vecino”.
Como ejemplo, contó el caso de una vecina que utilizó el sistema 11 veces, devolviendo cada crédito y mejorando progresivamente las condiciones de su vivienda.



