Pampa Energía anunció la aprobación de la Final Investment Decision (FID) para avanzar con una inversión de US$ 2.700 millones destinada a la construcción de una planta de producción de urea granulada en el Polo Industrial de Bahía Blanca. El proyecto, presentado a mediados de abril para adherirse al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), se convertirá en la mayor planta de este tipo de la región.
La compañía, controlada por el empresario Marcelo Mindlin, informó que el complejo tendrá una capacidad de producción estimada en 2,1 millones de toneladas anuales y prevé iniciar sus operaciones hacia fines de 2029. Según destacó, será una de las plantas de urea granulada de mayor escala a nivel mundial.
La iniciativa marcará el ingreso de Pampa Energía a un nuevo segmento de negocios y permitirá generar una nueva fuente de divisas para el país. La empresa estima que el proyecto aportará alrededor de US$ 1.000 millones anuales a la balanza comercial, gracias tanto a la sustitución de importaciones como al volumen exportable que generará el complejo petroquímico.
El principal destino de la producción será Brasil, uno de los mayores importadores de fertilizantes de la región y un mercado que actualmente demanda entre 7 y 8 millones de toneladas de urea por año. La viabilidad económica del emprendimiento, señaló la empresa, estará respaldada por la aprobación de su adhesión al RIGI.
Cómo será la planta
El complejo industrial se construirá sobre un predio de 80 hectáreas dentro del área portuaria de Bahía Blanca, con acceso directo a los gasoductos troncales que transportan gas desde Vaca Muerta, principal insumo para la producción de urea.
Las instalaciones incluirán una planta de amoníaco, dos líneas de producción de urea granulada con una capacidad conjunta de 6.000 toneladas diarias, silos de almacenamiento y sistemas automatizados para la carga de camiones y buques, lo que permitirá abastecer tanto el mercado interno como las exportaciones.





