Un hombre con pedido de captura vigente por abuso sexual infantil sigue prófugo desde 2009. Su hermana estudió Derecho para que la causa no muriera en un cajón.
Alberto Martín del Valle abusó de una niña de 11 años en Puan en 2009. La prueba fue contundente desde el principio: la víctima quedó embarazada y el ADN lo identificó como responsable. Sin embargo, hace más de quince años que la justicia no logra encontrarlo.
La causa pasó de fiscalía en fiscalía hasta quedar radicada en la Fiscalía N°12 de Bahía Blanca, a cargo de la fiscal Leila Scabarda. Se emitió un pedido de captura. Y ahí quedó.
Una abogada que se formó para esto
Yamila Segovia es hermana de la víctima. Creció viendo el sufrimiento que ese crimen dejó en su familia. Durante años acompañó a su madre a preguntar en la comisaría cómo iba la causa. “Nos decían que nos quedemos tranquilas, que en algún momento iba a ir a votar”, recuerda. Esa liviandad institucional la marcó.
Decidió estudiar Derecho. Cuando se matriculó, lo primero que hizo fue tomar vista del expediente. Lo que encontró confirmó sus sospechas: la causa no había avanzado. “Quedó con un simple pedido de captura”, dice.
Se especializó en Derecho Penal, conformó un equipo junto al doctor Norberto Filippini y el doctor Báez como colaborador, y se constituyó formalmente como abogada de la causa. Hoy la impulsa ella.
Un prófugo que elige sus víctimas
Lo que más preocupa no es solo que esté libre. Es dónde elige estar. En 2015 se lo ubicó en el conurbano bonaerense —Solano, Varela, Bosques— viviendo en un lugar donde funcionaba un comedor para niños. Cuando la justicia llegó, ya no estaba.
En su última ubicación conocida participaba como colaborador en una iglesia que sostenía un merendero para chicos en situación de vulnerabilidad. Nadie sabía quién era realmente. “Elige los lugares, elige las situaciones”, advierte Yamila.
Se hace llamar también Martín Morales, Martín Lescano, y usa los alias Java o Jabalí. Tiene pedido de captura vigente a nivel federal y provincial.
La causa se mueve, pero el tiempo apremia
Yamila destaca el trabajo del área OTIP en la búsqueda, especialmente el de Celeste Peralta, y la incorporación del fiscal general a la investigación. Hay movimiento. Pero advierte que si no es encontrado, existe el riesgo de que quede sobreseído a pesar de las pruebas.
“No puede ser que se valgan de la fuga para beneficiarse”, dice.
¿Lo viste? Podés ayudar
La cuenta de Instagram alerta_busqueda_activa publica su imagen. Yamila pide difundirla, etiquetar medios y hacer llegar la información a todo el país.



