Un reciente informe sobre el Índice de Hábitat Urbano (IHU), elaborado a partir de datos del Censo 2022 del INDEC, posiciona a Bahía Blanca entre las ciudades argentinas con mejores condiciones relativas de hábitat urbano dentro del conjunto de los principales aglomerados del país.
El estudio analiza la situación habitacional de 80 ciudades argentinas mediante un índice sintético que integra siete dimensiones clave: hacinamiento, viviendas irrecuperables, viviendas deficitarias recuperables, hogares con más de una familia, acceso a servicios básicos, seguridad en la tenencia y acceso a la propiedad. El resultado general para el país es de 6,2 puntos sobre un máximo teórico de 10.
Bahía Blanca, entre los mejores aglomerados urbanos
Dentro del ranking general, Bahía Blanca se ubica en el grupo de ciudades con mejores niveles relativos de calidad habitacional, junto a otros grandes aglomerados como Mar del Plata, Rawson–Trelew, Viedma–Carmen de Patagones y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
Este posicionamiento la coloca por encima del promedio nacional y dentro del segmento de ciudades con menor vulnerabilidad habitacional, donde el IHU se ubica en torno a valores altos (entre 7 y 8 puntos en los casos más favorables del conjunto analizado).
Un desempeño vinculado a menor déficit estructural
El informe destaca que las ciudades con mejores valores del índice, como Bahía Blanca, suelen presentar menor incidencia de problemas estructurales como viviendas irrecuperables, hacinamiento crítico y convivencia de múltiples hogares en una misma vivienda.
En estos aglomerados, los niveles de vulnerabilidad material del hábitat son significativamente más bajos en comparación con las ciudades del norte argentino, donde se concentran los peores indicadores del país.
Un contraste con el norte urbano del país
En el extremo opuesto del ranking, el estudio identifica a ciudades como Tartagal, Orán, Clorinda y Perico con los niveles más bajos del IHU, reflejando fuertes déficits en infraestructura habitacional, hacinamiento y precariedad constructiva.
También se observan dificultades en grandes centros urbanos del NOA y NEA como Santiago del Estero, San Miguel de Tucumán y el Gran Buenos Aires (sin CABA), aunque con mejores valores que los casos más críticos.
Diferencias territoriales marcadas
El informe subraya una fuerte desigualdad territorial en las condiciones del hábitat urbano argentino. Mientras las ciudades del centro del país —incluyendo Bahía Blanca— muestran indicadores más favorables, las regiones del norte concentran las mayores problemáticas estructurales.
En este contexto, Bahía Blanca se consolida como uno de los polos urbanos con mejores condiciones relativas de vivienda, infraestructura y acceso a servicios dentro del sistema urbano nacional.
Un indicador para medir desigualdades urbanas
El Índice de Hábitat Urbano permite sintetizar múltiples dimensiones del déficit habitacional en una sola métrica comparativa. Según el estudio, no existe una única explicación para las diferencias entre ciudades, sino combinaciones diversas de problemas que requieren políticas urbanas adaptadas a cada territorio.
En el caso de Bahía Blanca, su ubicación en el segmento superior del ranking refuerza su perfil como una de las ciudades con mejores condiciones habitacionales del país dentro del universo analizado.





