La tranquilidad de la localidad serrana de Saldungaray se vio alterada por un hecho de violencia inusual que dejó a un joven motociclista gravemente herido. Según vecinos, el autor del disparo sería un inspector municipal del área de Tránsito, que disparó desde su vivienda contra un motociclista que circulaba con escape libre.
El hecho y el testimonio de los vecinos
Yanina, vecina que presenció el incidente del pasado 4 de mayo, relató:
“El hombre que recibió el disparo vino a pedir ayuda a la casa de mi vecino. Nos llamaron para asistirlo, y tenía un balín en el ojo”.
El disparo ocurrió alrededor de las 22:00 horas. La vecina aseguró que no es la primera vez que el inspector realiza este tipo de acciones:
“Le ha disparado a los perros y la semana pasada le disparó a otro chico, pero no le pudo pegar. No puede estar ocupando ese puesto”.
Sobre los rumores de que el motociclista provocaba ruidos, Yanina confirmó:
“Sí, tenía escape libre. Esto viene de hace más de un año, por la problemática de motos en la zona”.
La vecina también presentó capturas de pantalla y videos de cámaras de su casa que muestran el momento del disparo, contradiciendo la versión del acusado, que asegura no haber estado en su vivienda.
Por otra parte, Daniel Pérez, secretario de Seguridad de Tornquist, explicó que el impacto provocó desprendimiento de retina, una lesión grave que requirió intervención quirúrgica inmediata. Aunque al principio la causa se caratuló como lesiones leves, la gravedad de la lesión obligará a recaratulizar judicialmente la causa.
Pérez señaló que se investiga si el disparo fue intencional, producto de algún vecino molesto por el ruido de la moto, aunque no se descarta la hipótesis de una bala perdida.
La situación judicial y la polémica en redes sociales
La investigación, que se cursa en la Ayudantía Fiscal de Tornquist, se encuentra en una etapa compleja debido a la falta de cámaras de seguridad en la zona y de testimonios directos. Ante esta incertidumbre, Pérez hizo un fuerte paréntesis sobre las acusaciones que circularon en redes sociales, donde se señaló con nombre, apellido y fotografía a un empleado municipal como el presunto autor.
«Deja de ser libertad de expresión cuando yo sindico a una persona con nombre y apellido sin pruebas. Es una acusación de un delito», sentenció Pérez.
El secretario informó que ya se han enviado cartas documento y se inició una denuncia penal contra quienes realizaron estas publicaciones. Además, reveló que la Justicia citó a declarar a los denunciantes de las redes en dos oportunidades para que aporten pruebas, pero estos no se presentaron.
(El Orden / El Diario de Pringles)



