En el marco del Día del Radioaficionado, se realizó un reconocimiento a los radioaficionados de Bahía Blanca por el trabajo que llevaron adelante durante la inundación del 7 de marzo de 2025, cuando las dificultades en las comunicaciones y los problemas para desplazarse complicaron las tareas de asistencia en distintos sectores de la ciudad.
Durante la actividad, se destacó que los radioaficionados estuvieron a disposición desde el primer momento y que su red de comunicación resultó fundamental para coordinar acciones, transmitir información y colaborar con quienes necesitaban ayuda.
“Desde el primer momento estuvieron a disposición. Trabajaron, asistieron, ayudaron a salvar gente y logísticamente fueron muy importantes”, señaló el intendente Federico Susbielles durante el reconocimiento, en el que también se puso en valor el trabajo de las organizaciones de socorrismo y de los distintos grupos que participaron de la respuesta a la emergencia.
Además, remarcaron la capacidad de organización de la comunidad bahiense frente a una situación extrema y la importancia de agradecer a quienes colaboraron durante aquellos días.
Una red que funcionó cuando no había comunicaciones
Mario, uno de los radioaficionados que participó de las tareas, explicó que la radioafición es una actividad que, más allá de su carácter recreativo, permite estar preparados para intervenir cuando la comunidad lo necesita.
“El radioaficionado, la radioafición es un hobby, pero ese hobby nos mantiene preparados para cuando hace falta tratar de colaborar”, expresó.
En su caso, contó que su aporte estuvo centrado en la organización de una red de personas y en la coordinación de las tareas. Según relató, la respuesta de quienes participaron fue fundamental para que el sistema pudiera funcionar durante la emergencia.
También destacó que la actividad no se limita a los métodos tradicionales. En los cursos de formación se abordan distintas herramientas, desde la telegrafía hasta las comunicaciones satelitales, con el objetivo de contar con conocimientos que permitan responder ante diferentes escenarios.
Creció el interés por la radioafición
Otro de los aspectos destacados fue el aumento del interés por la actividad después de la inundación. Según explicó Mario, habitualmente se acercan entre 10 y 15 personas por año para formarse como radioaficionados, pero durante este año debieron organizar dos grupos.
La experiencia de la emergencia llevó a más vecinos a considerar la importancia de contar con una alternativa de comunicación para contactarse con otras personas o con sus familias cuando los sistemas habituales no están disponibles.
En ese sentido, el reconocimiento también sirvió para poner en valor la formación permanente y la necesidad de mantener activa una red que pueda ser utilizada ante futuras contingencias.
La jornada dejó como mensaje la importancia de fortalecer la preparación comunitaria y reconocer el aporte de quienes, a través de sus conocimientos y organización, contribuyeron a asistir a la población en uno de los momentos más difíciles que atravesó Bahía Blanca.



