La Libertad Avanza presentó un proyecto para excluir al diputado nacional Juan Grabois de la Cámara de Diputados, luego de los cruces e insultos que protagonizó durante el plenario de comisiones que debatió una iniciativa sobre la soberanía de las Islas Malvinas el pasado 30 de septiembre.
La propuesta, firmada por la diputada Silvana Giudici y acompañada por el resto del bloque, plantea apartar al legislador de Unión por la Patria por “desorden de conducta” en el ejercicio de sus funciones, apelando al artículo 66 de la Constitución Nacional. Los libertarios acusan al dirigente social de haber agraviado a autoridades del plenario y a sus pares diputados, además de haber incitado a una confrontación física que derivó en la interrupción de la reunión.
El tenso episodio tuvo lugar en un plenario de comisiones donde comenzó a tratarse el proyecto de Defensa de la Soberanía de Malvinas. Todo comenzó cuando la diputada Myriam Bregman, del Frente de Izquierda, hacía uso de la palabra para exponer sus diferencias con la iniciativa impulsada por Milei. Mientras hablaba, fue increpada por el legislador santacruceño Jairo Guzmán, de La Libertad Avanza, quien cuestionó su posición desde su banca. Fue en ese momento cuando Juan Grabois, dirigente del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y diputado de Unión por la Patria, se levantó de su lugar, caminó por el pasillo y encaró a Guzmán. El cruce derivó en un forcejeo con manotazos entre ambos legisladores.
Grabois luego se dirigió hacia el libertario Carlos Zapata, quien presidía el plenario de la Comisión de Defensa, para exigirle que interviniera y llamara la atención a Guzmán. “Manga de chorros, sorete de mierda, vende patria”, lanzó el diputado kirchnerista mientras se alejaba del estrado.
Para sumar leña al fuego, el diputado tucumano Gerardo Huesen, de La Libertad Avanza, a su turno le gritó “enano”. Grabois lo desafió a repetirlo en persona, y Huesen respondió con gritos de “cagón” mientras agitaba la mano. “Repetilo, repetilo”, insistía Grabois, en un cruce que la diputada Cecilia Moreau intentó frenar sin éxito inmediato.
El enfrentamiento entre Grabois y Huesen llegó a un punto en que ambos quedaron cara a cara ante la mirada del resto de los presentes. Los diputados Agustín Rossi y Eduardo Valdés, de Unión por la Patria, junto con el libertario Álvaro Martínez, intentaron contener la situación, aunque no lograron evitar el careo directo entre los dos legisladores.
Ya calmada esa instancia, Grabois volvió a dirigirse a la bancada oficialista entre gritos: “Cierren el orto y dejen hablar a los demás. ¿Agradado de qué? Tienen la Corte comprada, todo comprado”.
Algunas horas más tarde, sobre el final del plenario ocurrió un nuevo cruce entre Juan Grabois, la diputada libertaria Juliana Santillán y el titular de la comisión de Defensa Carlos Zapata.
El dirigente social comenzó su discurso señalando que el presidente Javier Milei es admirador de Margaret Thatcher, quien fue primer ministro británica durante la guerra de Malvinas, pero la diputada libertaria comenzó a recriminarle que no podía leer su exposición.
“No estoy leyendo, tontita”, contestó Grabois. El insulto generó la intervención de Carlos Zapata que lo reprendió. “No voy a pedir disculpas, es tonta, no la estoy insultando, la estoy describiendo”, continuó Grabois. Zapata luego de apagó el micrófono para que se calmen los ánimos y terminó por levantar la reunión. “Dejá de apagarme el micrófono, facho de mierda. Tomate el palo, Chapatín”, continuó el diputado de UxP, en referencia al personaje de Chespirito.
“Esta Honorable Cámara no puede permitir que la provocación y el amedrentamiento sustituyan a la discusión legislativa. Sancionar con la exclusión al diputado Juan Grabois resulta imprescindible para sentar un límite claro, garantizar la continuidad del trabajo parlamentario y preservar la operatividad de este Congreso”, concluye el proyecto de los libertarios que busca echar a Grabois de la Cámara baja.
Qué dice el artículo 66 de la Constitución Nacional
El proyecto de resolución sostiene que la conducta atribuida a Grabois excedió la discusión política y afectó el trabajo parlamentario. En ese sentido, propone su exclusión del cuerpo por considerar que hubo un desorden de conducta durante el ejercicio de su mandato.
El artículo 66 de la Constitución establece: “Cada Cámara hará su reglamento y podrá con dos tercios de votos, corregir a cualquiera de sus miembros por desorden de conducta en el ejercicio de sus funciones, o removerlo por inhabilidad física o moral sobreviniente a su incorporación, y hasta excluirle de su seno; pero bastará la mayoría de uno sobre la mitad de los presentes para decidir en las renuncias que voluntariamente hicieren de sus cargos”.
Dado que el peronimo tiene más de un tercio de los escaños (92 miembros), resulta matemáticamente imposible que el oficialismo pueda remover a Grabois de su banca.
FUENTE: INFOBAE



