La justicia resolvió elevar a juicio oral y público la causa que investiga la muerte de un niño de 13 años, quien falleció ahogado tras quedar atrapado por la succión de una boca de salida de agua en una pileta de la localidad de General Daniel Cerri. Por el hecho, dos personas deberán someterse a debate, mientras que un inspector municipal fue sobreseído.
La medida fue dispuesta por el Juzgado de Garantías N.º 1 -subrogado por la jueza Claudia Olivera-, en el marco de la investigación llevada adelante por la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFIJ) N.º 1, a cargo del fiscal Cristian Aguilar.
El Dr. Martiniano Greco, abogado de la familia del nene fallecido, señaló que ayer fueron notificados sobre la decisión de la jueza de elevar a juicio a dos de los acusados, “la magistrada ordenó el sobreseimiento de Lucas Damián Partal, quien se desempeñaba como inspector municipal. Por otro lado, la causa fue elevada a juicio para analizar la responsabilidad penal de Fabricio Fabián Canteros, encargado del complejo, y de Andrés Arturo Goñi, el ingeniero que tuvo a su cargo la inspección de las piletas”.
Aseguró que la familia no está contenta con la decisión, ya que entendía que, así como hubo una ausencia de control por parte de los encargados y del ingeniero en decir que tenía rejillas, del mismo modo del inspector municipal de haber controlado lo que pasaba, “hay una cuestión muy simple, que la normativa provincial establece los puntos mínimos de seguridad que debe reunir el natatorio y el inspector debería saberlo eso”.
Contó que seguramente la decisión de sobreseer al inspector municipal, será apelada.



