Mar del Plata es sede de las finales de la 35ª edición de los Juegos Bonaerenses, que convocan a unos 30.000 finalistas después de las instancias municipales, regionales e interregionales desarrolladas desde mayo y junio.
La competencia reúne a representantes de los 135 municipios de la provincia de Buenos Aires y contempla 117 disciplinas deportivas y culturales, distribuidas en cerca de 70 escenarios del partido de General Pueyrredón.
El acto inaugural se realiza en el Paseo de las Toscas, entre el Torreón del Monje y la Rambla, con la presentación del rapero Thiago PZK. Además, está prevista la participación del gobernador bonaerense, Axel Kicillof, quien dará inicio oficial a las finales.
Una competencia para distintas generaciones
Los Juegos Bonaerenses incluyen categorías juveniles, para participantes desde los 12 años, personas mayores de 60 años y personas con discapacidad. También cuentan con propuestas intergeneracionales, que permiten competir a una persona mayor junto a un joven.
Entre las disciplinas se encuentran actividades deportivas y culturales, además de juegos tradicionales como tejo, truco, bochas y sapo.
Con estas características, el programa busca promover la participación, la integración y el encuentro entre jóvenes y adultos de distintos puntos de la provincia.
Una inversión de $21.000 millones
En diálogo con BVC Noticias desde Mar del Plata, el periodista Francisco se refirió al esfuerzo económico que implica sostener una competencia de esta magnitud en el actual contexto.
Según indicó, el Gobierno de la provincia de Buenos Aires, a través del Ministerio de Desarrollo de la Comunidad, destinó un presupuesto de 21.000 millones de pesos para las distintas etapas de los Juegos, incluidas las finales. Los fondos permiten que los municipios afronten parte de los gastos vinculados con sus delegaciones.
Durante el informe también se destacó el impacto social y cultural del encuentro, que favorece la convivencia, la amistad y el intercambio entre participantes de diferentes localidades.
Asimismo, se mencionó la situación de los Juegos Nacionales Evita, que en los últimos años registraron una reducción de disciplinas y participantes, en contraste con la continuidad de las finales bonaerenses.
Los Juegos Bonaerenses comenzaron en 1992 y, desde entonces, se consolidaron como una de las principales competencias deportivas y culturales de la provincia. Entre sus participantes históricos se encuentra Emanuel Ginóbili, quien compitió en las primeras ediciones.
Las finales en Mar del Plata representan el cierre de un recorrido que involucra a miles de personas y a los 135 municipios bonaerenses, con el deporte y la cultura como espacios de participación e integración.



