El Municipio de Bahía Blanca continúa con la ejecución y planificación de obras hidráulicas en distintos sectores de la ciudad, con el objetivo de mejorar el drenaje del agua de lluvia y reducir los inconvenientes que se producen durante las precipitaciones.
Así lo explicó Gustavo Trankels, del área de Infraestructura municipal, quien detalló el estado de los trabajos en marcha y las nuevas intervenciones previstas en diferentes barrios.
Uno de los proyectos que ya se encuentra finalizado es el correspondiente a la intersección de las calles Rizzo y Álvarez. Según indicó el funcionario, en ese sector había umbrales bajos y dificultades para el escurrimiento superficial del agua, por lo que se realizó una prolongación del conducto que desemboca en la calle Carriego.
“Esa obra ya está al 100%, es decir, ya se empezó y se terminó, así que está funcionando”, afirmó Trankels.
Por otra parte, señaló que continúa a buen ritmo la obra de desagüe pluvial en General Daniel Cerri, sobre la calle San Martín, en la intersección con 28 de Septiembre.
Intervenciones en Harding Green y Villa Mitre
Entre las obras previstas, Trankels destacó la intervención hidráulica en la calle Lainez, que ya fue licitada y adjudicada. El proyecto contempla captar el agua que desciende hacia las calles Rincón y Obligado, mediante trabajos en Marcos Mora. Se trata de un sector que sufrió una importante erosión durante el temporal del 7 de marzo de 2025.
Como ejemplo de los daños registrados, el funcionario recordó lo ocurrido en la intersección de Marcos Mora y Lainez, donde la fuerza del agua provocó un socavón que destruyó parte de la calzada y dejó expuestos los conductos.
“Todo ese sector va a ser abordado con esta obra hidráulica, así que es importante también el impacto que va a tener en ese sector de la ciudad”, sostuvo.
Además, indicó que se trabaja simultáneamente en proyectos para otros puntos de Bahía Blanca, entre ellos un sector de Las Acacias, la zona de Molina Campos y la avenida Jorge Newbery, con intervenciones vinculadas al desagüe hacia Alnapostada.
Obras dimensionadas para cada cuenca
Consultado sobre la capacidad de estas intervenciones frente a lluvias intensas, Trankels explicó que cada obra se diseña a partir de estudios de la cuenca, las características del lugar y la recurrencia estimada de los eventos meteorológicos.
En ese sentido, aclaró que las obras se dimensionan para responder a la mayor cantidad posible de precipitaciones dentro de los parámetros previstos, aunque pueden registrarse fenómenos que superen la capacidad de los sistemas.
“No se puede dimensionar para los picos de los eventos”, explicó.
El funcionario remarcó que estos trabajos permiten resolver problemas de escurrimiento que antes no tenían una solución adecuada y que requieren la construcción de sumideros y conductos subterráneos para facilitar la evacuación del agua.
Un plan de infraestructura a largo plazo
Finalmente, Trankels enmarcó estas intervenciones dentro de un plan integral de obras hidráulicas que incluye trabajos de distinta magnitud, desde las intervenciones barriales hasta proyectos de mayor alcance, como las tareas en el Canal Maldonado, la limpieza del arroyo Napostá y las obras de entubado.
La intención, señaló, es sostener estas acciones a lo largo de los próximos años como una política de Estado que permita mejorar la infraestructura urbana y la calidad de vida de los vecinos.
El objetivo es avanzar con soluciones para cada sector de la ciudad y fortalecer la capacidad de Bahía Blanca para afrontar las lluvias, atendiendo tanto los problemas históricos de drenaje como las dificultades que quedaron en evidencia tras el temporal del 7 de marzo.



