Después de que el Gobierno y los sindicatos docentes no lograran destrabar la negociación salarial, se anunció una nueva manifestación masiva en diferentes partes del país.
El fracaso en las paritarias es muy preocupante para las universidades ya que se sigue incumpliendo tanto con la cautelar como con la Ley de Financiamiento Universitario, “Los incrementos están lejísimos de lo que refiere la cláusula y establece la ley y además el gobierno sigue incumpliendo con un acuerdo que se firmó en el mes de junio que contemplaba un aumento del 20% en gastos de funcionamiento y no hemos visto un peso de eso”, refirió Daniel Vega, Rector de la UNS.
Resaltó además que se ha agregado unos componentes que avanzan sobre la autonomía universitaria y exponen que el envío de todos los fondos va a quedar sujeto a la decisión del Secretario de Políticas Universitarias, por lo que habría una pérdida de autonomía total y ninguna situación de margen presupuestario para cumplir con el pago de los sueldos.
Con respecto a las obras que se habían planeado para llevar adelante, no hay nada contemplado, “no se contemplan obras, ni tampoco incrementos para las becas de los estudiantes que están por el suelo, tampoco para ciencia y técnica y la masa salarial queda totalmente rezagados”.
Pidió también el apoyo de los legisladores ante una nueva discusión sobre la Ley y el avance de los aumentos ya establecidos.
Consideró también que el año que viene será un año de muchísima conflictividad si no se llega a un acuerdo, lo cual complejiza el funcionamiento de las instituciones, “nosotros vamos a hacer todos los esfuerzos para que la UNS no cierre, daremos la batalla para sostener un sistema universitario como el que tenemos”.
El resultado del índice de transparencia dejó por tierra, una vez más, que las sospechas sobre el sistema era infundado y solo buscaban justificar la baja en el presupuesto, admitió el Rector.
En cuanto a la visita del Presidente Milei, destacó que les gustaría reunirse, poder mostrarle la universidad, “nos gustaría que vea como quedamos después de la inundación, que somos una universidad austera, que rendimos cuentas y necesitamos que nuestro personal tenga un salario digno y tener los gastos de funcionamiento, no para crecer sino para darle sustentabilidad mínima a un sistema que tiene resultados contundentes para mostrar todos los días”.



