La tercera edición del Plan Calor, implementado por el Municipio de Bahía Blanca para acompañar a familias durante los meses más fríos del año, finalizó el 31 de agosto con más de 9.000 hogares inscriptos y asistidos.
Así lo informó Antonella Laiuppa, quien destacó el trabajo realizado durante junio, julio y agosto y detalló los distintos recursos destinados a las familias que forman parte del programa.
Entre las prestaciones se encuentran recargas de garrafas, frazadas, kits de invierno y leña. En este último caso, durante este año se implementó la entrega domiciliaria a más de 1.000 hogares durante tres meses consecutivos, lo que implicó un importante despliegue logístico por parte del Municipio.
Además, el programa incorporó equipamiento destinado a situaciones específicas. Se entregaron envases de garrafas, cocinas multigas para hogares donde viven niños, mujeres embarazadas o personas con discapacidad o enfermedades, y estufas eléctricas, especialmente para quienes presentan problemas respiratorios y para quienes la utilización de leña puede resultar desfavorable.
Creció la cantidad de hogares asistidos
Laiuppa señaló que la demanda del Plan Calor viene aumentando desde su primera edición. En 2024 fueron acompañados alrededor de 4.800 hogares, mientras que en 2025 la cifra superó los 6.800. Este año, en tanto, llegó a 9.100 hogares.
Según explicó, este crecimiento puede analizarse desde dos perspectivas. Por un lado, refleja un incremento de las situaciones de pobreza, necesidad y vulnerabilidad energética. Por otro, consideró que la incorporación de herramientas digitales permitió ampliar el alcance del programa.
Desde 2025, la inscripción puede realizarse de manera digital, sin necesidad de trasladarse, aunque se mantienen operativos para acompañar a quienes necesitan asistencia para completar el trámite. La información se concentra en una base de datos centralizada que permite realizar un seguimiento de las familias.
Para Laiuppa, la incorporación de tecnología contribuyó a mejorar la trazabilidad y transparencia del programa y, al mismo tiempo, permitió alcanzar una mayor cobertura.
De esta manera, la tercera edición del Plan Calor cerró con una cantidad de hogares asistidos que prácticamente duplicó la registrada en su primer año de implementación.



