Los médicos auditores de PAMI son dos nada más, Esteban Costazo y Silvina Álvarez, quienes cubren las necesidades locales y de las agencias, haciendo las órdenes médicas y electrónicas que los médicos de cabecera no pueden hacer, como también lo que ocurre en la zona.
La falta de personal se debe a que no hay nombramiento de profesionales, otros se jubilaron y también tomaron retiros voluntarios, “no se reemplazó el personal y tampoco el administrativo, la deficiencia no está solo en los médicos sino también en la parte administrativa”, dijo Costazo quien aseguró que están sobrepasados de trabajo.
Más allá de toda esta situación, los efectores también tienen un cupo por lo que no hacen lo que necesitan los afiliados, sino lo que les permite PAMI.
Ante estos recortes el afiliado va bastante angustiado y enojado con la institución y se la agarra con quien los escucha, “nos insultan, se enojan y nos maltratan a nosotros que no somos los culpables de lo que está pasando”.
El sistema les permite realizar 20 órdenes médicas por día, ya que tienen 400 órdenes por mes, lo cual es muy poco para el flujo de personas que tiene la institución, “cuando los recursos son escasos hay que dividirlos lo más eficiente posible”.



