El director de la Oficina Municipal de Información al Consumidor (OMIC), Pablo Daguerre, explicó el funcionamiento del programa de Mediación Comunitaria, una herramienta destinada a facilitar acuerdos frente a conflictos entre vecinos y evitar, cuando sea posible, que estas situaciones lleguen a una instancia judicial.
Según detalló Daguerre, el programa contempla situaciones vinculadas específicamente con la convivencia y la vecindad, como ruidos molestos, ladridos de mascotas, olores, humo, inconvenientes relacionados con árboles, filtraciones de humedad, paredes o medianeras, entre otros conflictos que pueden surgir entre viviendas linderas.
“Este programa de mediación comunitaria consiste básicamente en lograr acuerdos frente a conflictos o resoluciones vecinales”, explicó.
Un servicio gratuito y confidencial
Daguerre destacó que la mediación comunitaria es un servicio gratuito y confidencial, en el que la persona que plantea el conflicto es considerada requirente, mientras que la otra parte involucrada es el requerido.
A diferencia de las audiencias de conciliación que se realizan ante OMIC en el marco de una relación de consumo, en las mediaciones comunitarias las partes se encuentran en una situación de igualdad. Por ese motivo, la mediadora interviene de manera imparcial, tanto respecto de quien inicia el planteo como de quien es convocado.
“En el programa de mediación comunitaria, tanto el requirente como el requerido forman parte de una situación similar”, señaló Daguerre.
El funcionario aclaró además que OMIC no cuenta con poder de policía para exigir el cumplimiento de un acuerdo alcanzado durante la mediación. El objetivo es generar un espacio institucional que permita a las partes encontrar puntos en común y avanzar en la resolución del conflicto.
Conflictos de la vida cotidiana
Entre las situaciones que con mayor frecuencia llegan a esta instancia aparecen problemas por ruidos, mascotas, árboles, olores, humedad, paredes o medianeras.
“Son situaciones muy de la vida cotidiana, de la vida de convivencia y de vecindad”, explicó Daguerre, quien remarcó que el programa está pensado para conflictos entre vecinos y no para reclamos contra consorcios, inmobiliarias o empresas.
La propuesta busca brindar una alternativa cuando el diálogo entre las partes ya no resulta suficiente, pero todavía existe la posibilidad de alcanzar un entendimiento sin recurrir a la Justicia.
“Agotado a veces el diálogo entre las partes, que se le dé un marco institucional, como puede ser OMIC a este programa de mediación comunitaria, puede servir”, sostuvo.
Cómo solicitar la mediación
Los vecinos interesados pueden acercarse personalmente a las oficinas de OMIC o realizar una consulta por correo electrónico. Daguerre explicó que también existen instancias previas al inicio formal del proceso de mediación, en las que se analiza cada situación y, eventualmente, se puede encontrar una vía de solución antes de avanzar.
Desde OMIC remarcaron que se trata de una herramienta libre, gratuita, confidencial e imparcial, orientada a facilitar el diálogo y encontrar acuerdos frente a conflictos propios de la convivencia entre vecinos.



