El investigador Francisco Cantamutto analizó los resultados de una nueva encuesta sobre endeudamiento de los hogares de Bahía Blanca y señaló un aumento tanto del nivel de deuda como de las dificultades para afrontar los pagos.
Según explicó, los datos relevados este año muestran un deterioro en los indicadores de capacidad de pago respecto del período anterior. Además, por primera vez desde que se realiza este informe, los resultados de la encuesta fueron cruzados con datos oficiales del Banco Central.
“Encontramos no sólo un aumento del endeudamiento en los hogares de Bahía Blanca, sino un deterioro en los indicadores de capacidad de resolverlo”, señaló Cantamutto.
Uno de los datos destacados es que los problemas para pagar aumentaron respecto del año pasado en todas las categorías de ingreso. El fenómeno, remarcó el investigador, no se limita a los hogares con menores recursos, sino que también alcanza a personas con ingresos formales que manifiestan dificultades para afrontar los gastos cotidianos.
En este sentido, explicó que algunas familias, luego de pagar servicios y compromisos previos con tarjetas de crédito, recurren nuevamente al financiamiento para cubrir gastos básicos, como la compra de alimentos.
La deuda comienza a utilizarse para cubrir gastos cotidianos
Entre los principales resultados de la encuesta, Cantamutto destacó que las compras de almacén se convirtieron, por primera vez desde que se realiza el relevamiento, en el principal motivo para tomar deuda, alcanzando el 29% de las respuestas.
A esto se suma otro dato significativo: también el 29% de los encuestados indicó que tomó deuda para pagar deuda vieja.
“Todo este paquete nos da el señalamiento de que no hay un uso de la deuda que tenga que ver con mejorarme la vida”, sostuvo.
De acuerdo con los datos presentados, el 98% de las personas encuestadas tiene algún tipo de deuda, ya sea generada durante el período actual o arrastrada de períodos anteriores. Entre quienes tomaron algún tipo de deuda durante este año, tres de cada cuatro accedieron a crédito.
Además, la mitad de los encuestados manifestó haberse atrasado en el pago de algún servicio. Cantamutto remarcó que se trata de un incremento respecto del año pasado, cuando la proporción era de uno de cada tres hogares.
Dificultades que también alcanzan a sectores por encima de la línea de pobreza
El investigador señaló que los hogares de menores ingresos continúan siendo los que enfrentan mayores dificultades. Más de la mitad de los hogares de estos sectores manifestó tener problemas para pagar sus compromisos a término.
Sin embargo, también se registran dificultades entre quienes se encuentran por fuera de la línea de pobreza y, por lo tanto, no atraviesan una situación de insuficiencia de ingresos de la misma magnitud.
Otro aspecto que se mantiene respecto del año pasado es el esfuerzo de los hogares por incrementar sus ingresos. Según los resultados de la encuesta, muchas personas trabajan más horas o más días, pero aun así sus ingresos se mantienen sin cambios o disminuyen en términos reales.
“En casi un 30% de las respuestas nos indicaron que están tomando deuda porque los ingresos no alcanzan”, explicó Cantamutto.
Un endeudamiento de carácter defensivo
Para describir este escenario, Cantamutto retomó el concepto desarrollado por el investigador Ariel Wilkis sobre las distintas formas de utilización del endeudamiento.
Mientras que en determinadas situaciones la deuda puede utilizarse para acceder a bienes o realizar mejoras en las condiciones de vida, el investigador señaló que actualmente se observa una estrategia de endeudamiento de carácter “defensivo”: recurrir al crédito para evitar un mayor deterioro de la situación económica.
Según explicó, esta dinámica puede sostenerse durante un tiempo, pero encuentra límites si los ingresos de los hogares no logran recuperarse.
Aumento de la mora en el sistema formal
El análisis también incorporó información oficial del Banco Central. Para Bahía Blanca, Cantamutto señaló un aumento relevante de la mora en el sistema formal.
Si bien aclaró que los niveles registrados en el sistema bancario no alcanzan, según su descripción, niveles catastróficos, destacó particularmente la situación de las casas de electrodomésticos, donde la tasa de mora alcanza el 40%.
Para el investigador, este dato trasciende la situación particular de los hogares y puede impactar también sobre los comercios que ofrecen financiamiento y generan puestos de trabajo.
“Deja de ser un problema de los hogares y pasa a ser un problema para los comercios directamente que son los que dan empleo”, afirmó.
El conjunto de los datos relevados plantea así un escenario de mayor utilización del crédito para afrontar gastos cotidianos y compromisos anteriores, acompañado por un incremento de las dificultades para cumplir con los pagos en término.



