Miguel Vidal, director de Cáritas, se refirió a la situación social que atraviesan distintos sectores de Bahía Blanca y advirtió sobre la creciente complejidad de las problemáticas que llegan a los espacios de asistencia y acompañamiento.
Según explicó, las dificultades ya no están vinculadas únicamente con la posibilidad de acceder a los alimentos, sino que alcanzan otros aspectos de la vida cotidiana, como la compra de medicamentos, el acceso a la salud, el transporte y el pago de servicios.
“Un montón de abuelos no están pudiendo completar los medicamentos, gente que no puede venir al centro a hacer algún trámite por el tema de los costos”, señaló Vidal.
En este contexto, Cáritas también viene desarrollando acciones de concientización vinculadas al endeudamiento y al análisis de las boletas de los servicios, con el objetivo de brindar herramientas para comprender mejor los gastos y obligaciones.
Vidal remarcó que, junto con las necesidades alimentarias, aparecen cada vez más demandas relacionadas con otras cuestiones. “A los espacios que tienen que ver con repartir alimentos se le agregan otro montón de problemas que se escapan de las manos”, sostuvo.
También mencionó el trabajo que se realiza junto a la Universidad para facilitar el acceso a lentes a personas que no cuentan con obra social. En ese sentido, planteó que existe otro grupo que, pese a figurar con cobertura médica, tampoco cuenta con recursos suficientes para afrontar determinadas prestaciones.
“Hay un montón de gente que tiene obra social y tampoco tiene para nada”, expresó.
Una pobreza que excede la alimentación
El director de Cáritas puso el foco en la necesidad de comprender la pobreza desde una perspectiva más amplia. Explicó que las personas que se acercan a los espacios de asistencia pueden requerir ayuda para cuestiones muy diferentes: desde alimentos y elementos de higiene hasta dinero para trasladarse a un hospital, medicamentos u otras necesidades puntuales.
“El tema de la pobreza no es un tema asociado necesariamente a comida, sino un montón de factores”, afirmó.
Vidal señaló además que, de acuerdo con estimaciones realizadas junto a personas vinculadas al área de Economía, una familia de cuatro integrantes necesita cerca de un millón de pesos para cubrir la alimentación, sin contemplar alquileres ni otros gastos.
Más personas recurren a espacios de asistencia
Durante la entrevista, Vidal también hizo referencia al incremento de las personas en situación de calle y al crecimiento de la concurrencia a determinados espacios de asistencia.
“Ha aumentado la gente en situación de calle” y también “la gente que asiste a determinados espacios”, indicó.
En ese sentido, describió un escenario en el que las dificultades económicas atraviesan a distintos sectores de la sociedad y llevan a las familias a restringir progresivamente sus gastos.
“Uno va yendo a lo esencial y a veces lo esencial tampoco está”, concluyó el director de Cáritas.



