El cierre del Registro Seccional N.º 6 de Bahía Blanca, ubicado en calle Güemes, volvió a poner en el centro de la escena la situación que atraviesan los registros automotores y el sector vinculado a las transferencias y patentamientos.
Martín Larrea, presidente de la Delegación VI del Colegio de Gestores, señaló que el registro de Güemes era uno de los que aparecía como candidato a cerrar y advirtió que otros dos registros de la ciudad también figuran entre los que podrían dejar de funcionar.
“De los otros seis registros que quedan, hay dos que están en lista también para cerrar”, explicó Larrea. Se trata del registro ubicado en calle La Madrid, actualmente intervenido por personal de la Dirección Nacional, y el Registro de Automotores y Motovehículos de calle Villarino, que cuenta con un interventor privado. Este último integra el listado de 155 registros a nivel nacional cuya clausura fue contemplada desde enero de 2025, aunque por el momento continúa operativo.
Traslado de legajos y reorganización
El cierre del Registro N.º 6 generó además modificaciones en la atención de los trámites. Según explicó Larrea, los legajos fueron trasladados al registro ubicado en San Martín 88, que comenzó a recibir los trámites correspondientes al seccional cerrado.
La situación también tuvo impacto sobre los trabajadores. En el registro que cerró había cuatro empleados: una de ellas se encontraba con licencia por maternidad, otra ya comenzó o está próxima a comenzar a trabajar en otro registro y una tercera decidió continuar trabajando por cuenta propia. De esta manera, quedaría una persona sin una posibilidad laboral inmediata.
Una actividad que cayó hasta un 50%
Larrea también describió el escenario que atraviesa actualmente el sector automotor y aseguró que, después de un enero que calificó como “atípico” por el alto nivel de operaciones, la actividad comenzó a caer fuertemente.
“De febrero hasta agosto, en declive total, hablamos de 40, 50% o menos”, sostuvo. Según explicó, la baja se refleja tanto en los registros como en las concesionarias, donde también se produjeron despidos.
Para el titular de la Delegación VI del Colegio de Gestores, una de las principales razones está vinculada con la situación económica de las familias. “La gente obviamente prioriza dónde gastar la plata”, consideró, y agregó que el comportamiento del dólar también influye en las decisiones de compra.
En ese sentido, sostuvo que muchas personas optan por conservar el vehículo que ya tienen y destinar sus recursos a otras necesidades o al ahorro.
Cambios en el sistema de trámites
Larrea también se refirió a las modificaciones impulsadas a nivel nacional en relación con los registros automotores. Consideró que la separación entre los aranceles propios del trámite y los impuestos puede resultar positiva, aunque advirtió que para los particulares puede significar una mayor cantidad de gestiones.
“Antes lo hacía todo unificado”, explicó. Ahora, según señaló, el objetivo es que los registros se concentren en procesar las transferencias, mientras que cuestiones como patentes, multas e impuestos queden bajo la órbita de los organismos correspondientes.
En este punto, mencionó la situación con ARBA y el debate entre Nación y Provincia respecto de los trámites vinculados a los impuestos.
Para Larrea, el proceso de reestructuración de los registros todavía está lejos de concluir y genera incertidumbre tanto para los trabajadores del sector como para los gestores y los particulares que necesitan realizar trámites vinculados a sus vehículos.



