Vecinos del barrio Santa Margarita hicieron uso este jueves de la Banca 25 en el Concejo Deliberante de Bahía Blanca para reiterar su rechazo al proyecto inmobiliario que contempla la construcción de un complejo de edificios en el sector.
Gabriela Hernández y Roberto Elissamburu expusieron ante los concejales y solicitaron la derogación de la Ordenanza 20.600, mediante la cual se otorgó una excepción urbanística que permite avanzar con la construcción de siete torres, 120 departamentos y 38 locales comerciales en una zona categorizada como Residencial R2.
Los vecinos plantearon que la iniciativa podría generar un fuerte impacto sobre la infraestructura y el funcionamiento del barrio. Entre sus principales preocupaciones mencionaron la capacidad de los servicios de agua y cloacas, el incremento del tránsito y la falta de espacios para estacionamiento.
También pusieron especial énfasis en el riesgo de inundaciones, debido a la pérdida de aproximadamente 4.000 metros cuadrados de suelo absorbente que implicaría el desarrollo del proyecto.
Durante su presentación, Hernández y Elissamburu señalaron que su reclamo no representa únicamente a los vecinos de Santa Margarita, sino también a quienes viven en sectores aledaños y podrían verse afectados por el impacto urbanístico de la obra.
Los vecinos ya habían expresado públicamente su preocupación por el proyecto y ahora llevaron el reclamo al ámbito del Concejo Deliberante, donde solicitaron que se revise la excepción otorgada y se deje sin efecto la normativa que habilita el desarrollo inmobiliario.



