Roberto Ottonelli, vecino del sector, explicó que la situación generó preocupación entre quienes viven en el barrio y señaló que, aunque muchas veces no se realizan denuncias porque se trata de elementos de menor valor, los hechos son reiterados.
“Los vecinos estamos un poco movilizados porque esto es una constante que se da, sobre todo por la noche”, expresó.
Según relató, en distintos episodios personas ingresaron a patios luego de saltar cercos y revisaron qué elementos podían sustraer. Incluso, los vecinos sospechan que algunos de los hechos podrían estar relacionados con los mismos individuos, a quienes describió como personas muy jóvenes o posiblemente menores de edad.
La preocupación aumentó luego de que, hace menos de un mes, a pocas cuadras del sector, un vecino sufriera el robo de una motocicleta que se encontraba en la vereda de su vivienda.
Reclaman medidas preventivas
Ottonelli señaló que los vecinos se mantienen comunicados a través de grupos de seguridad y que fueron reconstruyendo algunos de los recorridos realizados por quienes protagonizan estos hechos a partir de imágenes recibidas desde distintos sectores.
Según explicó, en uno de los episodios los individuos permanecieron durante más de dos horas recorriendo diferentes patios de la zona.
El crecimiento de los barrios y las características del sector también representan, según los vecinos, una dificultad adicional. La presencia de calles de tierra, terrenos baldíos, construcciones y sectores con poca iluminación genera numerosos accesos y posibles vías de escape.
Ante este escenario, plantearon la necesidad de incorporar herramientas tecnológicas para reforzar la prevención. Entre las alternativas mencionadas, Ottonelli propuso la instalación de domos de monitoreo en sectores estratégicos que permitan controlar los distintos accesos a los barrios.
“Nos gustaría que nos den un poco más de bolilla y haya una decisión de afrontar la inseguridad de otra manera, aprovechando las nuevas tecnologías”, sostuvo.
“El patrullero pasa, pero el problema sigue”
El vecino consideró que un patrullero que realiza un recorrido ocasional por el sector no necesariamente resulta suficiente para prevenir los hechos, aunque destacó la respuesta de la Policía cada vez que los vecinos realizan un llamado.
“Yo tengo que hablar muy bien de la Policía, siempre obviamente se requiere mayor presencia, pero cuando uno los ha llamado siempre tiene una respuesta”, afirmó.
Sin embargo, insistió en que las características del lugar requieren una estrategia preventiva más amplia. Los terrenos baldíos, espacios en construcción y sectores oscuros pueden convertirse en lugares donde quienes cometen los robos logren ocultarse.
Los vecinos también cuentan con una alarma comunitaria y cámaras de seguridad contratadas entre ellos. No obstante, Ottonelli remarcó que muchas de estas herramientas permiten reconstruir lo ocurrido una vez que el delito ya fue cometido.
“Lamentablemente siempre llega lo mismo, las cámaras de seguridad, pero siempre llega uno tarde”, explicó.
En su caso particular, contó que se levantó alrededor de las 7:30 y al revisar las imágenes advirtió que le faltaban elementos de su propiedad.
Un reclamo que busca prevención
Para Ottonelli, la inseguridad constituye una de las principales preocupaciones de los vecinos de Bahía Blanca y consideró necesario abordar la problemática con una estrategia que combine presencia, tecnología y diálogo con quienes viven en los distintos barrios.
“Hay que afrontarla de manera seria y trabajar, acercarse también para charlar con los vecinos y entre todos intentar buscar un paliativo para esto”, concluyó.


