Luego de que los empleados del gimnasio Sport Club pidieran volver a retomar sus fuentes laborales, Martiniano Greco, abogado de la familia de Cafasso, el hombre que falleció al caer desde un entrepiso, señaló que la familia cuando se presentó en la causa como particulares damnificados, ya existían dos clausuras, una de parte administrativo por el Juzgado de Faltas por no poseer habilitación y otra penal dispuesta por la Agencia Fiscal para conservar la prueba en el lugar de los hechos.
“Desde la querella apelamos la resolución que levantaba la clausura penal porque entendíamos que la pericia no estaba finalizada, todavía está en curso”, destacó el abogado y admitió que consideran necesario que el juzgador analice cómo se encontraba el entrepiso, como eran las condiciones de seguridad y el relato.
Lo que está haciendo la familia es un derecho previsto en el ordenamiento legal y busca preservar un medio probatorio.
Greco afirmó además que la inspección ocular está prevista y van a esperar eso, también aseguró que la familia no tiene ninguna objeción ni en contra de los trabajadores, empleadores y el lugar, “cuando el caso termine seguro se dará la apertura del lugar”.
Dejó en claro que los trabajadores volverán a trabajar, el lugar volverá a abrir, “lo que no volverá es la humanidad de Juan Roberto Cafasso, por lo que por respeto a la familia y al debido proceso, es necesario que se permita investigar”.



