El sábado 29 y domingo 30 de agosto, Casa Coleman será escenario de una nueva edición de la Semana del Cerebro. Con entrada libre y gratuita, la propuesta reunirá a investigadores y especialistas del CONICET y la Universidad Nacional del Sur para acercar las neurociencias a la comunidad y compartir conocimientos sobre el funcionamiento, el desarrollo y el cuidado del cerebro.
¿Qué sucede en nuestro cerebro cuando aprendemos? ¿Cómo se comunican las neuronas? ¿Cómo se construyen los recuerdos? ¿Qué ocurre cuando escuchamos música? ¿Qué particularidades tiene el cerebro durante la adolescencia? ¿Qué podemos hacer para cuidarlo?
Estas son algunas de las preguntas que atravesarán la Semana del Cerebro 2026, una propuesta que, por tercer año consecutivo, invita a la comunidad de Bahía Blanca y la región a conocer más sobre uno de los órganos más complejos del cuerpo humano, a partir del trabajo de investigadores y especialistas que desarrollan sus investigaciones en nuestra ciudad.
La actividad tendrá lugar en Casa Coleman (Avenida Alem 41) y será con entrada libre y gratuita.
La Semana del Cerebro forma parte de la Brain Awareness Week, una campaña global promovida internacionalmente por la Dana Foundation y la International Brain Research Organization (IBRO) para generar conciencia sobre el cerebro e impulsar la difusión de avances en neurociencias. Cada año, instituciones científicas, universidades, investigadores y organizaciones de distintos países desarrollan actividades destinadas a conectar la investigación con la sociedad.
En Bahía Blanca, la propuesta se realiza por tercer año consecutivo gracias al éxito y a la gran convocatoria de las ediciones anteriores. Con el paso de los años el evento ha ido creciendo y consolidándose como una cita necesaria en la agenda científica y cultural de la ciudad.
Para Sofía Vallés, investigadora del CONICET, directora del Laboratorio de Nutrición y Neurodesarrollo del Instituto de Investigaciones Bioquímicas de Bahía Blanca (INIBIBB, CONICET – UNS) e impulsora de la iniciativa en la ciudad, la propuesta representa una oportunidad clave para acortar la distancia entre el laboratorio y la vida cotidiana: “No solo queremos que todas las personas puedan conocer cómo funciona nuestro cerebro, sino también que se hagan preguntas y descubran que muchos de los procesos que estudiamos en ciencia están directamente relacionados con situaciones diarias. Aprender, recordar, escuchar música, tomar decisiones o relacionarnos con otras personas: todo eso involucra a nuestro cerebro. La Semana del Cerebro es, ante todo, un lugar de encuentro entre la comunidad científica y la sociedad donde se genera el diálogo, el intercambio, el espacio para formular preguntas y la posibilidad de encontrarnos a través del conocimiento.”
La investigadora destaca, además, que una de las metas de la iniciativa es mostrar la conexión de la investigación neurociencias con el día a día.
“Buscamos que las personas descubran que la neurociencia no es algo abstracto o ajeno a sus vidas. Todo lo que investigamos en el laboratorio —cómo aprendemos, por qué recordamos, cómo percibimos el entorno o cómo tomamos decisiones— sucede constantemente en nuestro día a día. Queremos que la comunidad encuentre esa relación directa entre los procesos biológicos del cerebro y sus propias vivencias cotidianas”, sostiene.
El crecimiento de la Semana del Cerebro también se refleja en las propuestas y nuevos proyectos que surgieron a partir del intercambio y diálogo directo con quienes participaron de las ediciones anteriores.
“Para nosotros es muy gratificante que la propuesta pueda sostenerse, crecer y convertirse en un espacio donde investigadores y público general puedan encontrarse y conversar sobre ciencia. Luego de escuchar las charlas y participar en los talleres, la misma comunidad nos planteó la necesidad de contar con material didáctico para el aula: recursos sencillos y accesibles, pero con rigor científico, que lograran plasmar lo vivido en los encuentros”, cuenta Vallés.
Un ejemplo de este proceso son los tres libros de neurociencia destinados al público infanto-juvenil, que surgieron a partir de pedidos realizados por docentes y asistentes durante las ediciones anteriores. La intención fue generar materiales accesibles y didácticos, pero sin perder el rigor científico.
El primero está dirigido al público infantil y aborda la relación entre nutrición y neurodesarrollo, con el objetivo de mostrar la importancia de la alimentación para la salud cerebral.
El segundo, pensado para adolescentes, a través de una narrativa interactiva, aborda conceptos vinculados con la percepción, la neuroplasticidad y el funcionamiento cerebral, en particular durante una etapa marcada por importantes cambios biológicos.
El tercero propone un recorrido por el universo microscópico del sistema nervioso y explica, de manera accesible, cómo las neuronas se comunican mediante señales eléctricas y químicas y cómo estas redes cambian a partir de los aprendizajes, las memorias y las emociones.
Para Vallés, el crecimiento de la propuesta también fue posible gracias al acompañamiento de la comunidad.
“Con cada edición fuimos viendo que Bahía Blanca y todas las localidades de la región muestran un interés enorme por este tipo de propuestas. Todos los que hemos participado de esta iniciativa estamos profundamente agradecidos con la comunidad por su acompañamiento, su calidez y la gran valoración que le dan al conocimiento científico. Como organizadores, cada encuentro nos enseñó a escuchar mejor lo que la gente busca, a adaptar nuestras formas de comunicar y a reconfirmar el valor de abrir las puertas del laboratorio para compartir el trabajo científico en un diálogo directo y cercano con la sociedad”, expresa.
Una invitación a conocer el cerebro desde diferentes perspectivas
La apertura de la Semana del Cerebro 2026 será el sábado 29 de agosto a las 17 h, con la entrega de un reconocimiento por parte del Honorable Concejo Deliberante, el discurso inaugural y la presentación de libros de neurociencia infanto-juveniles.
A las 17:45 h dará inicio el cronograma de actividades con Neuroarte, una experiencia innovadora junto a estudiantes de nivel secundario que demuestra cómo las neurociencias atraviesan e interconectan todas las materias del diseño curricular, desde la biología y la historia hasta la literatura y la expresión artística.
A través de este proyecto, los alumnos no solo asimilan los conceptos científicos compartidos en las charlas previas, sino que logran materializar y dar forma tangible al conocimiento aprendido. Utilizando el arte como lenguaje universal, los estudiantes transforman la teoría científica en obras y experiencias creativas, convirtiéndose en agentes activos de divulgación que comparten su propia visión del cerebro con toda la comunidad.
Luego, a las 18:10 h, Cecilia Bouzat, investigadora superior del CONICET, directora del INIBIBB y reconocida con el Premio L’Oréal-UNESCO para las Mujeres en Ciencia, brindará una charla sobre el funcionamiento del cerebro, desde los mecanismos que hacen posible la comunicación entre las neuronas hasta procesos relacionados con la memoria y la enfermedad de Alzheimer.
“El cerebro es extraordinariamente complejo y todavía tenemos muchísimo por descubrir. Al mismo tiempo, contamos con conocimientos sólidos que nos permiten entender mejor cómo se comunican las neuronas, cómo aprendemos, cómo recordamos y qué ocurre en procesos que impactan nuestra salud. Divulgar conocimientos de neurociencia, desde nuestro rol como científicos, nos permite acercarnos a la comunidad y abrir una conversación necesaria sobre cómo funciona la maquinaria más compleja que tenemos: nuestro cerebro. Compartir este conocimiento no solo fortalece el vínculo entre ciencia y sociedad, sino que ofrece herramientas para que cada persona tome decisiones más conscientes sobre su salud, su bienestar y la forma en que interpreta su propia experiencia.”, explica Bouzat.
La primera jornada continuará a las 19 h con una charla a cargo de Sofía Vallés y Marcela Schumacher, quienes abordarán los cambios biológicos y emocionales que atraviesa el cerebro durante la adolescencia y ofrecerán herramientas para acompañar esta etapa desde la familia y la escuela.
El domingo 30, las actividades comenzarán a las 16:45 h con una propuesta sobre mindfulness y práctica consciente a cargo de la licenciada Fabiana Herrera que incluirá una meditación guiada. Luego será el turno de Osvaldo Agamennoni, Sofía Vallés y Marcela Schumacher, presentando la charla: “Neurociencias del aprendizaje”, la cual ofrecerá claves fundamentales para entender cómo aprende el cerebro y qué estrategias optimizan la atención, la fijación de recuerdos y el procesamiento de la información. La propuesta está especialmente dirigida a docentes, estudiantes y familias interesados en comprender mejor los procesos que intervienen en el aprendizaje.
A las 18:15 h, Guillermo Spitzmaul propondrá un recorrido por la relación entre música y cerebro: cómo las melodías pueden evocar recuerdos, de qué manera el ritmo y la armonía intervienen en procesos vinculados con las emociones y el movimiento, y cuál es el potencial de la música como herramienta de estimulación cognitiva y bienestar.
El cierre del evento estará dedicado a la ciencia de la visión, a cargo de Melina Mateos, Sol Echevarría y Gabriela Gutiérrez Jofré. Las especialistas explicarán de qué manera sus investigaciones abordan la salud visual para proteger uno de nuestros sentidos más complejos.
A través de esta diversidad de enfoques, la Semana del Cerebro invita a mostrar que las preguntas que nacen en los laboratorios están presentes en nuestras experiencias cotidianas: al aprender, al recordar, al escuchar, al observar el entorno o al atravesar distintas etapas de la vida. El objetivo principal de esta propuesta es brindar herramientas reales a la comunidad para el conocimiento y cuidado de su propio cerebro.
“Para poder valorar el cerebro que tenemos es necesario conocerlo, y esta jornada ofrece precisamente esa posibilidad. Quienes concurran van a recibir información sobre diversas temáticas directamente de los científicos que trabajamos en ellas. Queremos compartir un espacio de aprendizaje y de empoderamiento sobre cómo cuidar nuestro cerebro”, concluye Vallés.



