Gabriel Batistuta suscita entusiasmo tras ser anunciado su regreso a la Fiorentina. La entidad de Florencia organiza el festejo de su centenario y ofrecerá la oportunidad de ver nuevamente en acción a quien fuera el máximo goleador de la historia del equipo. El evento, que tendrá lugar el 2 de septiembre en el estadio Artemio Franchi, enfrentará al conjunto Fiorentina All Stars con el Operazione Nostalgia Legends, y marcará la vuelta del exdelantero argentino al escenario donde forjó su leyenda.
La noticia fue confirmada a través de las redes sociales oficiales de la Fiorentina, donde se celebró la vuelta del referente argentino con un mensaje cargado de emoción: “Una vez más. Batistuta. Florencia. El Franchi. Gabriel Omar Batistuta vuelve donde se convirtió en leyenda”, publicaron junto a una imagen del delantero en su etapa como jugador de la Viola. El club, que festejará su aniversario el 29 de agosto, prepara un partido especial para conmemorar sus cien años de vida.
Para los aficionados, la presencia de Batistuta representa una ocasión única de reencontrarse con una de las figuras más queridas de la institución. El exdelantero, que se retiró profesionalmente en 2005, tuvo que poner fin a su carrera como consecuencia de lesiones que condicionaron sus últimos años en la actividad. Ahora, después de un largo período alejado de los terrenos de juego profesional, volverá a vestir los colores que lo consagraron.
La expectativa crece tras la invitación personal que el propio Batistuta realizó a través de un vídeo difundido por el club: “Hola a todos, ¿cómo están? Nos vemos en el Franchi el 2 de septiembre. ¡No falten! Vamos todos a celebrar a la Fiorentina. Les mando un fuerte abrazo, ya cuento los días para que llegue la fecha. ¡Nos vemos allí!”.
El goleador argentino ya había participado en un evento similar en 2025, durante la despedida de Giuseppe Rossi. En aquella ocasión, Batistuta sorprendió a los espectadores al anotar un gol a sus 56 años, demostrando que su instinto dentro del área sigue intacto pese al paso del tiempo. Ahora, con 57 años, volverá a pisar el césped con los botines puestos, aunque sea por una jornada especial.
Durante su etapa en la Fiorentina, Batistuta dejó una huella imborrable. Entre 1991 y 2000 disputó nueve temporadas en el club, convirtiéndose en el máximo artillero de la historia de la entidad con 207 goles. Su aporte fue clave para que la Viola lograra la Copa Italia 1995/96 y la Supercopa de Italia en 1996, así como el ascenso a la Serie A en la temporada 1993/94. El vínculo con la afición se forjó a base de entrega y goles, lo que le permitió transformarse en un símbolo de la camiseta violeta.
La carrera de Batistuta en Italia también incluyó pasos por la Roma y el Inter de Milán. En la capital, consiguió el ansiado Scudetto, mientras que en el Inter disputó sus últimas temporadas en la elite europea antes de retirarse en el Al-Arabi de Qatar. El recorrido profesional del atacante comenzó en su Rosario natal, donde debutó en Newell’s Old Boys a los 19 años, para luego pasar por River y Boca antes de emprender su aventura en Europa.
Con la selección argentina, Batistuta también dejó su marca. Ganó dos ediciones de la Copa América —en Chile 1991 y Ecuador 1993— y se mantuvo como el máximo goleador histórico de la Albiceleste con 54 tantos en 78 partidos, una marca que fue superada por Lionel Messi. La figura del Bati se asocia tanto a los éxitos individuales como colectivos, y su legado continúa vigente en el recuerdo de los hinchas.
En contraparte, el exfutbolista no ocultó los problemas físicos que lo acompañaron tras su retiro. A mediados de 2015, en una entrevista con Reconquista Hoy, explicó el calvario que vivió a raíz de las lesiones en los tobillos: “Hice un tratamiento de cuatro años en la pierna derecha y me dejó de doler, pero no se puede hacer en las dos. El tema es que no tengo cartílago ni nada en los tobillos, entonces cuando camino se frotan los huesos entre sí y eso me provoca dolor. En una pierna ya no tengo dolor, pero en la otra es bastante molesto”.
La situación llegó al extremo de afectar su calidad de vida de forma drástica. “Dejé el fútbol y de un día para otro no podía caminar más. No al mes, a los dos días no podía caminar. Me oriné en la cama, teniendo el baño a tres metros, porque no me quería levantar”, relató en una entrevista con TyC Sports. El sufrimiento llevó a Batistuta a buscar una solución definitiva, que finalmente llegó en 2019, cuando se sometió a una intervención en Suiza para colocarse una prótesis en el tobillo izquierdo, maltrecho tras 25 años de carrera. No obstante, la celebración del centenario será, para muchos, la oportunidad de revivir los momentos de gloria junto a uno de los grandes ídolos de la historia del fútbol mundial.



