En el marco de una investigación llevada adelante por la UFIJ N° 20, a cargo del fiscal Rodolfo De Lucia, el Juzgado de Garantías N° 2 ordenó una serie de allanamientos en Olavarría, Bahía Blanca y la Unidad Penal N° 19 de Saavedra, con el objetivo de desarticular una organización dedicada a cometer estafas y extorsiones en Bahía Blanca y la zona.
La causa se inició en julio de este año, luego de que un hombre denunciara que durante diez días había sido víctima de una extorsión vinculada a una supuesta denuncia por abuso sexual. Bajo amenazas, la víctima realizó distintas transferencias de dinero que, en total, alcanzaron los 3.369.000 pesos.
A partir de la denuncia, el hombre aportó los datos de las cuentas bancarias a las que había sido obligado a enviar el dinero. Esa información permitió a los investigadores reconstruir el recorrido de los fondos y establecer su posterior distribución entre distintas personas.
Como parte de las tareas investigativas, también se logró determinar que los teléfonos celulares utilizados para realizar las extorsiones se encontraban dentro de la Unidad Penal de Saavedra.
Según se estableció, en algunas de las maniobras los autores utilizaban los nombres de funcionarios judiciales y policiales con el objetivo de generar mayor temor y credibilidad en las víctimas y así concretar las transferencias de dinero.
Los procedimientos fueron realizados en una vivienda de Olavarría, en un domicilio ubicado en San Lorenzo al 700 de Bahía Blanca y en la Unidad Penal N° 19 de Saavedra.
Como resultado de los operativos, se secuestraron teléfonos celulares que pertenecerían a personas vinculadas con la maniobra. Los investigadores estiman que serían alrededor de cinco los involucrados.
Ahora, los dispositivos serán sometidos a peritajes con el objetivo de obtener nuevos elementos de prueba que permitan avanzar en el esclarecimiento de la causa y determinar el grado de participación de cada uno de los sospechosos.



