Apenas el árbitro marcó el final del encuentro, el tradicional punto de encuentro de los festejos deportivos en la ciudad volvió a llenarse de camisetas celestes y blancas, banderas, bombos y bocinazos. Familias, grupos de amigos y fanáticos de todas las edades se acercaron al Teatro Municipal para compartir la alegría por una de las victorias más emocionantes de la Selección en el certamen.
El partido tuvo un desarrollo para el infarto. El equipo dirigido por Lionel Scaloni llegó a estar dos goles abajo y, tras una espectacular reacción en el complemento, logró dar vuelta el resultado para imponerse 3 a 2 y meterse entre los ocho mejores del Mundial.
En Bahía Blanca, la celebración se trasladó rápidamente a las calles.



