El gerente general de la Cooperativa Obrera, Héctor Jacquet, aseguró que el consumo continúa resentido y advirtió que, tras la fuerte caída registrada durante 2024, el mercado todavía no muestra signos de recuperación.
“Se está sintiendo mucho la crisis y se está sintiendo mucho porque es larga”, afirmó el directivo, al comparar la situación actual con la crisis de 2001. En ese sentido, explicó que, si bien en aquel momento la caída del consumo fue muy importante, “la recuperación fue muy rápida” gracias a medidas orientadas a reactivar la demanda.
En cambio, señaló que el escenario actual es diferente. “Atravesamos un año 2024 con una caída de alrededor del 17% en unidades, que es una enormidad. El 2025 pareció entrar en una meseta, no logramos recuperar nada de aquel 17% y este 2026, en los primeros meses, venimos un 3% por debajo de aquel año malo”, detalló.
Cambios en los hábitos de consumo
Jacquet indicó que el impacto se observa especialmente en los productos de consumo cotidiano. Si bien los alimentos continúan siendo la prioridad para las familias, explicó que hubo modificaciones en la composición de las compras.
“El alimento se defiende más porque es lo último que a uno le queda para prohibirse”, sostuvo. Sin embargo, señaló que disminuyó el consumo de productos considerados de mayor calidad, como algunos quesos y lácteos, mientras crecieron las ventas de alimentos más económicos, como fideos y arroz.
Respecto de las carnes, reconoció una caída en el consumo a nivel nacional, aunque destacó que la Cooperativa logró amortiguar ese impacto gracias a su propio sistema de recría y engorde de hacienda, lo que permite reducir costos al eliminar intermediarios y ofrecer mejores precios.
También advirtió una baja importante en artículos de higiene personal y limpieza. Según explicó, productos como champúes, jabones, pastas dentales y artículos de limpieza registran una disminución adicional de entre el 6% y el 7% respecto del nivel ya deprimido de ventas.
Compras más frecuentes y de menor volumen
El gerente general explicó que otro cambio marcado es la forma en que compran los consumidores.
“Lo que se nota muy claramente en nuestras estadísticas es que la gente repite más las compras. Viene más cantidad de veces, pero hace compras más chicas. El ticket promedio baja”, afirmó.
Además, señaló que parte del consumo se trasladó desde las grandes superficies hacia los supermercados de barrio, ya que muchas familias optan por realizar compras puntuales y evitar gastos mayores.
“Si no justifica hacer una compra importante, compran en el barrio. Esa compra en una sucursal más chica también ayuda a evitar las tentaciones de la gran superficie, entonces la compra es bastante más acotada”, explicó.
Finalmente, Jacquet expresó su preocupación por el impacto que la situación económica está teniendo sobre los sectores medios.
“Los sectores medios de la población son los que más están sufriendo y, si la gente no está bien, no podemos estar bien nosotros tampoco”, concluyó.





