El trabajo de Franco Colapinto en el GP de Bélgica, décima fecha de Fórmula 1, fue mucho más grande que el puntito que tuvo de premio. La maniobra que protagonizó en la 30ª vuelta seguramente integrará el resumen del año allá por diciembre, cuando la categoría arme el anuario de las mejores imágenes. Un sobrepaso 2×1 a Pierre Gasly y Liam Lawson para saltar de 12º a décimo, lugar que luego defendería con uñas y dientes para completar por sexta vez en el año una competencia en la zona de anotación.
El piloto argentino sacó adelante un fin de semana que había arrancado muy bien con el séptimo lugar en los ensayos del viernes, pero que se había complicado el sábado con un cambio que introdujeron los ingenieros de Alpine en los A526 y que los mandó para atrás y los dejó lejos de la Q3 que parecía una frontera superable después del primer día de actividad. Con las penalizaciones de Isack Hadjar y Lando Norris por cambiar componentes de la unidad de potencia, Colapinto avanzó dos lugares en la grilla y partió 11º.
El pique de Franco fue notable, ya una costumbre para el bonaerense que no se cansa de mostrar que las largadas es uno de los puntos fuertes de su manejo. No bien se apagaron las luces, saltó desde su cajón de partida, superó a Pierre Gasly y a Gabriel Bortoleto para meterse noveno. En Les Combes avanzó un puesto más tras el abandono de George Russell (se enganchó con Lewis Hamilton y salió el auto de seguridad). Octavo en el primer giro no entraba casi en ninguna previsión del sábado después de la clara caída de rendimiento del A526.
(ESPN)




