María José Planes, comerciante de la ciudad, en Alsina al 100, decidió el cierre de dos de sus comercios debido a la crisis que afrontan, “siempre es más fácil abrir que cerrar, pero hoy es una necesidad, cerrar y ver de qué modo seguir”.
Aseguró que desde que volvieron a abrir, con el cambio de hábitos de consumo, hicieron que la gente no llegue al lugar, “el centro no es el mismo que yo conocí”.
Admitió que el cliente que va consume, se perdió el que pasaba a ver lo que uno diseñó, a pasear, a asesorar a las mamás. Aunque refirió que las fiestas que se hicieron fueron muy buenas, pero con eso no se sostiene un comercio.
Toda la estructura que conlleva un comercio es más que solo un alquiler, consideró y refirió que es lamentable lo que está pasando, “si las ventas estuvieran, uno seguiría abierto. Ahora debemos ver para dónde vamos”.



