La abogada especializada en Derecho Previsional, de la Vejez y de Familia, Fernanda Román, analizó en BVC Noticias la situación actual del sistema jubilatorio argentino y advirtió sobre los desafíos que enfrentarán las próximas generaciones para sostener su calidad de vida durante la vejez.
Durante su columna, la especialista aseguró que el sistema previsional atraviesa una crisis estructural producto de múltiples factores y consideró que quienes hoy se encuentran en edad laboral deberán prepararse para financiar gran parte de su retiro.
“El sistema está roto por cuestiones multifactoriales. No hay una sola razón por la cual está siendo ineficiente”, afirmó.
Román explicó que actualmente existen alrededor de 7 millones de beneficiarios de ANSES y unos 13 millones de aportantes, una relación que, según indicó, resulta insuficiente para garantizar la sustentabilidad del sistema. “Necesitamos entre tres y cuatro aportantes por cada jubilado para sostener las prestaciones, y claramente los números no cierran”, señaló.
Además, remarcó que una parte importante de los aportantes corresponde a monotributistas y trabajadores autónomos que realizan contribuciones significativamente menores. Como ejemplo, indicó que para financiar una jubilación mínima serían necesarios los aportes de al menos once monotributistas de categorías bajas.
Según detalló, actualmente apenas el 30% de las prestaciones previsionales se financia con aportes directos, mientras que el resto requiere recursos adicionales para sostenerse.
La especialista también expresó preocupación por los cambios impulsados a nivel nacional en materia laboral. En particular, se refirió a la creación del Fondo de Cese Laboral (FAL), que absorberá una parte de los aportes patronales que hoy se destinan al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA).
“En un sistema que ya está desfinanciado, se retiran recursos que hoy contribuyen a sostenerlo”, sostuvo.
Un fenómeno global
Román aclaró que la problemática no es exclusiva de Argentina y mencionó los debates que se desarrollan en distintos países ante el aumento de la expectativa de vida y el envejecimiento de la población.
“La tendencia al autofinanciamiento de la vejez es una realidad que se está dando a nivel mundial. Los sistemas previsionales no estaban preparados para un crecimiento tan acelerado de la longevidad”, explicó.
En ese sentido, recordó que Argentina es uno de los países más envejecidos de América Latina y consideró que las dificultades actuales son consecuencia de décadas de decisiones que no contemplaron mecanismos de financiamiento a largo plazo.
También se refirió a los distintos regímenes de regularización previsional implementados en los últimos años. Si bien consideró que permitieron brindar cobertura a personas que lo necesitaban, señaló que muchas veces no se planificó adecuadamente cómo sostener esos beneficios en el tiempo.
Prepararse para una vejez más larga
Frente a este escenario, Román recomendó que las nuevas generaciones comiencen a pensar en herramientas de ahorro y planificación financiera para complementar sus futuros ingresos jubilatorios.
Sin embargo, aclaró que la preparación para la vejez no debe limitarse al aspecto económico. “También tenemos que cuidar nuestro cuerpo y nuestra salud mental. Si nos volvemos frágiles, eso también genera costos que podríamos evitar”, afirmó.
Finalmente, llamó a defender los derechos vinculados a la seguridad social y a involucrarse en los debates sobre las reformas previsionales.
“Tenemos que proteger los derechos conquistados y comprometernos con estas cuestiones que afectan la vida cotidiana de todos. Muchas veces las decisiones se toman y después permanecen durante años, impactando directamente en nuestra calidad de vida”, concluyó.



