La repentina muerte de Carlos Alberto “Indio” Solari, uno de los bastiones del rock nacional, paralizó a todo el país. De norte a sur y de este a oeste, grandes y chicos se encolumnaron para celebrar una última misa ricotera. Aunque, esta vez, la tradicional fiesta se replicó en simultáneo en casi todas las capitales para despedir al ídolo que tuvo “el pogo más grande de la historia”.
El Indio ha muerto y, en el corazón cívico de la Argentina y en la ciudad en la que el frontman redondo tocó por última vez en el año 2000, nadie esperaba ningún anuncio formal para empezar a despedirse.
El llanto, el pogo, el fernet y los abrazos se entremezclaron en el aire con algunos de los versos más inolvidables de la música de este país. Sobre el piso de la plaza, un artista dibujó con tiza a Solari y escribió una de esas líneas: “Donde hay dolor, habrá canciones”.
Uno de los focos fue la ciudad de Comodoro Rivadavia, en la provincia de Chubut, donde cientos de fanáticos ya habían programado su viaje para asistir al show que Los Fundamentalistas habían anunciado para este sábado 6.
Así, los seguidores se congregaron en la Plaza San Martín, con banderas e, incluso, instrumentos musicales para darle vida al Indio a través de sus canciones. Se espera que la imagen vuelva a repetirse en el concierto que, pese a las circunstancias, seguirá en pie.
“No sabemos bien qué hacer. El durísimo golpe nos da en el cuerpo, pero abatidos como estamos, el corazón nos pide juntarnos”, comunicó la banda el viernes por la noche, tras anunciar que lo que pase en el escenario también podrá verse en vivo por internet para el resto del país.
“No va a ser fácil, tampoco va a ser el concierto que habíamos pensado, pero juntarnos y estar cerca nos parece lo único medianamente reparador. Te amamos, Indio”, concluyeron.
Este sábado, la familia del músico confirmará el lugar del velorio donde se espera la llegada de miles de fanáticos.
(Infobae)



