Una vecina de Bahía Blanca, Gisela Ragalde, denunció públicamente haber sido víctima de una serie de presuntas irregularidades por parte de un hombre que se presentó como gasista matriculado y que habría cobrado importantes sumas de dinero por trabajos que, según aseguró, nunca fueron realizados.
De acuerdo con su relato, el contacto se originó a través de una consulta realizada en redes sociales en busca de un profesional para revisar los calefactores de su vivienda. El hombre, que se identificó como Leonardo Ricardo Riveros, acudió al domicilio y, tras una inspección inicial, indicó que era necesario realizar diversas reparaciones y adquirir materiales.
Ragalde sostuvo que, entre gastos en repuestos, materiales y trabajos presupuestados, desembolsó alrededor de 250 mil pesos en una primera etapa. Sin embargo, aseguró que parte de las tareas comprometidas nunca se concretaron y que tampoco recibió comprobantes de varias de las compras realizadas.
La situación se extendió a la vivienda de sus padres, donde el mismo trabajador habría intervenido en un problema relacionado con un termotanque. Según la denunciante, se solicitaron nuevos pagos para repuestos y traslados, aunque finalmente los trabajos tampoco habrían sido completados.
“Nos hizo pagar fletes de un termo que nunca llevó”, afirmó Ragalde, quien señaló que el vínculo laboral se prolongó durante más de un mes entre ambos domicilios.
La mujer indicó además que, ante los reclamos realizados por ella y su familia, comenzaron situaciones de hostigamiento vinculadas al reclamo de supuestas deudas por trabajos efectuados y por elementos que, según sostiene, nunca fueron entregados.
Tras realizar averiguaciones por su cuenta, Ragalde afirmó haber encontrado antecedentes y otras denuncias relacionadas con la persona involucrada, información que posteriormente puso en conocimiento de las autoridades.
La denunciante explicó que presentó la situación ante la Justicia y que actualmente se encuentra bajo análisis para determinar si los hechos encuadran en una figura penal específica. Según relató, la investigación se inició como una averiguación de ilícito.
“Para mí es una estafa que una persona te pida dinero y después no haga el trabajo”, expresó, al tiempo que manifestó su preocupación por el perjuicio económico sufrido por sus padres, ambos jubilados.
Hasta el momento no se conoció públicamente una respuesta del hombre señalado respecto de las acusaciones formuladas por la denunciante.



