Brasil avanzó a los octavos de final del Mundial 2026 con un triunfo agónico por 2-1 sobre Japón en Houston. Los asiáticos se fueron en ventaja al segundo tiempo gracias al gol de Kaishu Sano, pero un tanto de cabeza de Casemiro y Gabriel Martinelli en el último minuto le dieron la clasificación al combinado de Carlo Ancelotti. Su próximo rival saldrá del ganador de Costa de Marfil-Noruega.
La Verdeamarela monopolizó la posesión de la pelota en el arranque del encuentro, mientras que los dirigidos por Hajime Moriyasu buscaron imponer su sello distintivo de una presión intensa para recuperar el balón. Sin embargo, desistieron de esto rápidamente cuando Brasil cruzaba la mitad de la cancha para tomar una postura especulativa cerca de su propia área. El elenco de Ancelotti dominó con un ritmo lento y tuvo problemas para generar desequilibrio con sus atacantes por las bandas.
En medio de un trámite sin peligro, Japón se adelantó en el marcador a los 28 minutos. Kaishu Sano leyó un pase al medio de Danilo para iniciar una ofensiva directa. El volante trasladó la pelota desde la mitad de la cancha hasta la frontal del área: sacó un remate rasante para vencer la resistencia de Alisson Becker y estampar el 1-0 a favor.
El entramado defensivo de los asiáticos no mostró fisuras ante una Brasil que no logró generar asociaciones de juego fluidas. La lenta gestación de los ataques y la circulación sin profundidad se enalteció por la escasez de acciones individuales. De esta manera, los Samuráis Azules se fueron al entretiempo con ventaja en el resultado ante la endeble actuación de la Verdeamarela en los primeros 45 minutos.



