El dirigente político Andrés De Leo expresó su preocupación ante el avance del proyecto que podría modificar los beneficios de la denominada “zona fría”, medida que permite reducir el costo del gas para los usuarios residenciales del sur bonaerense.
Durante una entrevista, De Leo advirtió que la iniciativa representaría “un golpe al bolsillo para Bahía Blanca y toda la región” y cuestionó la postura del Gobierno Nacional y de sus aliados.
“Lamentablemente vemos que el Gobierno Nacional y gran parte de sus aliados no comprenden las razones por las cuales Bahía Blanca y toda la región del sur de la Provincia merecen y necesitan tener esta discriminación positiva para pagar menos valor por los recursos energéticos, fundamentalmente por el gas”, expresó.
Además, consideró que el proyecto probablemente avance en el Congreso debido a acuerdos políticos con gobernadores de otras provincias. “Creemos lamentablemente que esto se va a terminar sancionando ley, habida cuenta de estos acuerdos que el Gobierno Nacional tiene con gobernadores, fundamentalmente del norte del país, que obtienen otros beneficios a costa del bolsillo de los bahienses”, señaló.
En ese marco, recordó el largo reclamo histórico del sur bonaerense para acceder a tarifas diferenciales y cuestionó las desigualdades que existían previamente con otras regiones del país.
“Cuando se originó la región patagónica durante el gobierno de Menem, La Pampa obtuvo esos beneficios y el sur de la provincia de Buenos Aires quedó afuera. Había una contradicción muy grande porque el norte de La Pampa, mucho más cálido y con mejores condiciones económicas, tenía beneficios que nuestra región no tenía”, explicó.
Según indicó, la implementación de la “zona fría” representó “un poco de justicia” para los usuarios del sur bonaerense y lamentó que ahora ese beneficio pueda perderse.
Respecto de las motivaciones del Gobierno Nacional, sostuvo que la decisión responde a una cuestión fiscal. “El gobierno busca el equilibrio fiscal, algo con lo que podemos estar de acuerdo, pero en este caso el camino es equivocado porque el costo lo termina afrontando la gente: el trabajador, el jubilado y quienes más dificultades tienen”, afirmó.
Finalmente, cuestionó que mientras se reducen beneficios para los usuarios residenciales, se mantengan ventajas impositivas para determinados sectores económicos. “Persisten regímenes de privilegios sobre sectores empresarios con ganancias extraordinarias y beneficios fiscales por encima de lo lógico. El peso del ajuste no tiene que recaer sobre la gente”, concluyó.



