El Municipio informó que en la última madrugada, junto a la policía, desbarataron dos fiestas clandestinas en diferentes puntos y se demoraron a varias personas a la salida de una de ellas.
Es el caso de un evento que se desarrollaba en el área de Calderón, donde la Dirección de Tránsito realizó un operativo de control nocturno, donde se demoró a once personas.
Cinco de esos conductores dieron positivo al Drugger Test, tres manejaban alcoholizados y otros tres acusaban falta de licencia de conducir.
En tanto por enésima vez, las fuerzas de seguridad debieron acudir a Manuel Molina al 1700 de Villa Nocito, para clasurar un inmueble que volvió a incurrir en una fiesta clandestina.
En el lugar había más de 100 asistentes y todos fueron desalojados sin incidentes. Además se labró una nueva infracción al responsable del lugar.



