El jefe de la Jefatura de Educación Regional Nº 22, Claudio Martini, se refirió a la creciente preocupación por las pintadas y mensajes amenazantes en establecimientos educativos y advirtió que se trata de una problemática seria que trasciende a las escuelas.
Según explicó, las autoridades tomaron conocimiento de la situación el pasado 13 de abril y, al día siguiente, participaron de una reunión en La Plata junto al Ministerio de Seguridad, con el objetivo de coordinar acciones entre las áreas de Seguridad, Justicia y Educación. “Veíamos que esto iba a llegar, porque ya había ocurrido en otras provincias como Tucumán y Córdoba, y empezaban a registrarse casos en la provincia de Buenos Aires”, detalló.
En ese contexto, Martini fue contundente al referirse a las pintadas que comenzaron a aparecer en distintos establecimientos: “No es una broma, no es ningún chiste, es un delito”. Además, señaló que este tipo de hechos forman parte de una problemática más amplia vinculada a contenidos virales en redes sociales. “La escuela sola no puede. Esto es más que la escuela, es una acción global que se visibiliza en el ámbito educativo”, sostuvo.
El funcionario remarcó que las amenazas, que suelen incluir frases como “no vengan tal día” o alusiones a tiroteos, generan un fuerte impacto en la comunidad educativa. “Altera la paz institucional, nos pone en estado de alerta y provoca angustia tanto en docentes como en familias”, indicó.
Asimismo, confirmó que ya hubo intervenciones judiciales en distintos puntos de la región, incluyendo Bahía Blanca, Pedro Luro y Coronel Rosales. “Esto es serio, actúa la fiscalía y la Justicia. Es una contravención grave”, afirmó.
Martini también hizo hincapié en el rol de las familias y de toda la comunidad para frenar este tipo de իրավիճos. “Estamos realizando reuniones con padres, consejos de aula y articulando con clubes e iglesias. Es fundamental que haya una palabra adulta que marque que esto está mal”, expresó.
Finalmente, insistió en que estas acciones deben ser rechazadas en cualquier ámbito. “Si estas pintadas aparecieran en una plaza, un club o una iglesia, también tendrían el mismo repudio. La escuela no está para esto”, concluyó.



