El sistema de transporte público urbano de pasajeros en Bahía Blanca atraviesa una situación crítica que derivó en la reducción de frecuencias y la suspensión del servicio nocturno.Según informaron las empresas prestatarias, la medida comenzará a regir desde este sábado 18 de abril, con un diagrama reducido que establece la primera salida desde cabecera a las 6:30 y la última a las 20:30.
La decisión responde a un fuerte desfasaje entre los costos operativos y los ingresos del sistema. De acuerdo al comunicado, el precio del combustible es actualmente un 50% superior al contemplado en el último estudio de costos realizado por el Municipio en noviembre de 2025, mientras que los salarios registraron un incremento del 20% en el mismo período.
Desde el sector señalaron que, pese a los reiterados pedidos de actualización de los recursos para sostener el servicio, las respuestas se fueron demorando, lo que profundizó el desequilibrio económico, agravado además por la baja en la demanda durante los fines de semana.
En este contexto, las empresas indicaron que se vieron obligadas a aplicar esta reducción como una medida de subsistencia: “brindar el servicio posible antes de no poder brindar ninguno”, expresaron.
Asimismo, aclararon que la situación “es completamente ajena a la voluntad de las empresas”, ya que no son las responsables de fijar tarifas, definir subsidios ni establecer recorridos o frecuencias.
Finalmente, reiteraron el pedido a las autoridades para que se adopten con urgencia medidas de financiamiento que permitan normalizar el servicio y evitar mayores perjuicios a los usuarios.





