Graciela González Prieto, vocera del Hospital Municipal, aprovechó la oportunidad de un alerta amarillo por temperaturas extremas para prevenir los cuidados que hay que tener en este sentido.
Afirmó que hay que hidratarse mucho con agua solamente, no mate, ya que es una bebida caliente y eleva un poco la temperatura corporal por lo que nos hace perder agua.
Además, usar ropa clara y suelta y no hacer actividad física recreativa en las horas de mayor temperatura.
Aquellos que deban trabajar y estar expuestos al calor en la calle, es importante que tomen estas medidas.
La Doctora aseguró que hay que dejar de hablar de golpes de calor, “hay que hablar de enfermedad por calor, por lo que se pueden hacer cosas antes de llegar al golpe de calor. El primero de los síntomas es la sed, pero cuando se tiene esa sensación es que se ya se está deshidratado”.
Indicó además que el segundo síntoma es el calambre, por lo que debe frenarse la actividad, ingresar a un lugar fresco, aflojarse la ropa, estar en reposo y esperar que eso pase, además de hidratarse.
El tercer paso es el del agotamiento físico, ahí la piel es pastosa, fría, seca, pálida, el pulso es rápido y débil y se tiene la sensación que puede ser de mareo, nausea, vómito y se hace lo mismo, se saca a la persona donde está, se la hidrata y se le pone paños fríos en la nuca, la frente, las axilas y las ingles, se espera que se recupere, pero no vuelve a la actividad física.
Por último, el golpe de calor donde la piel es colorada, o enrojecida, caliente, el pulso es rápido, pero más fuerte, pueden seguir los vómitos, mareos, pero aparecen trastornos de conciencia que pueden ser variados, de comportamientos extraños, irritabilidad, letargia.



