En el acto oficial por el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, el intendente de Bahía Blanca, Federico Susbielles, dejó un discurso atravesado por la memoria, el reconocimiento y una fuerte reivindicación del rol de los excombatientes en la historia reciente de la ciudad.
El jefe comunal destacó el valor y la entrega de quienes combatieron en 1982, al pedir que la comunidad imagine a aquellos jóvenes de 19 y 20 años que dejaron sus sueños y su vida cotidiana para defender la soberanía nacional en condiciones extremas. Resaltó su coraje, la solidaridad entre compañeros y el amor por la patria como valores que “siguen vivos hasta hoy” en cada veterano.
Uno de los momentos más fuertes del mensaje fue cuando Susbielles se refirió al regreso de los excombatientes y al proceso de desmalvinización. Allí sostuvo que el Estado argentino “les debe una disculpa” por los años de silencio, abandono y falta de reconocimiento, y expresó ese pedido de perdón en nombre de la institucionalidad local. También agradeció a los veteranos por haber mantenido viva la memoria de Malvinas incluso en los años más difíciles.
El intendente también vinculó la causa Malvinas con la identidad solidaria de Bahía Blanca, al recordar la presencia activa de los veteranos en cada momento crítico que atravesó la ciudad: desde la pandemia hasta el temporal, el tornado y la inundación del año pasado. “Bahía Blanca no se rinde, no se entrega, se une, se multiplica y se anima”, afirmó, al trazar un paralelo entre el espíritu de los combatientes y la resiliencia de la comunidad bahiense.
Sobre el cierre, Susbielles llamó a renovar el compromiso con la memoria, el acompañamiento permanente a los veteranos y la construcción de una ciudad “a la altura de su ejemplo”. Su definición sintetizó el sentido del acto: “Bahía Blanca es una ciudad malvinera”, sostuvo, antes de reafirmar que “las Malvinas fueron, son y serán argentinas para siempre”.



