Un grupo de padres y madres de estudiantes que asisten a las escuelas dependientes de la Universidad Nacional del Sur (UNS) se reunieron para manifestar su preocupación ante la interrupción de las clases y el impacto que el conflicto gremial está teniendo en la continuidad educativa.
El encuentro, que convocó a familias afectadas, se desarrolló en un clima de inquietud y reclamo por una pronta solución que permita retomar la normalidad en el dictado de clases. Los presentes coincidieron en señalar que la situación no solo perjudica el aprendizaje de los estudiantes, sino que también genera incertidumbre en la organización cotidiana de los hogares.
Durante la reunión, Leonardo Valente, uno de los padres, tomó la palabra y calificó el contexto como “doloroso”. Según expresó, ese sentimiento compartido fue el principal motor que impulsó a muchas familias a organizarse y visibilizar el problema.
“Nos duele ver a nuestros hijos sin clases y sin certezas. Esta situación nos llevó a juntarnos, a escucharnos y a buscar una solución”, señaló Valente ante los presentes.
Los padres remarcaron la necesidad de que las autoridades y los sectores involucrados en el conflicto logren avanzar en un acuerdo que garantice la continuidad del ciclo lectivo, al tiempo que anticiparon que continuarán organizándose para seguir de cerca la evolución del conflicto.



