Pablo Reguera, es un vecino de la ciudad que denuncia que la obra social Osecac no responde al tratamiento de su mujer.
Indicó que vienen muy complicados con lo que es medicamento y pedido de una silla de ruedas postural, lo cual está pedido y reclamado hace siete meses y todavía no tienen respuesta, “el otro día la gente de Irel me contaron que es el último mes de internación, ella hace ocho meses que está internada en un estado vegetativa, irreversible y con mínima conciencia, reclamé algunos pagos a la obra social, porque no les pagan hace 7 meses, todo es muy costoso”.
Refirió también que habló con los delegados de la obra social y que le contaron que se hizo un nuevo pedido de una nueva habilitación de Irel. Está todo solicitado para poder darle la habilitación y en la obra social le dijeron que hasta que no estén los papeles en condiciones no van a pagar nada.
Muy indignado señaló que podría ir a la justicia a pedir un recurso de amparo para que el fallo salga a favor, pero todo eso lleva un costo que para el afiliado también, “es desgastante pedir y reclamar por algo que le tendrían que brindar sin ningún problema porque ella tiene cobertura de por vida ahí”.
Al tener ella una discapacidad, Osecac tiene la obligación de mantenerla de por vida, “los medicamentos tengo que salir a comprarlo y es un millón de pesos todos los meses además de cremas y demás”.
Calificó lo que está haciendo Osecac, afirmando que ellos no se niegan a pagar, porque los medicamentos aparecen en forma, pero no en tiempo, “son dilatadores del tiempo del afiliado, Roxana en este tema hubo un poco de mal manejo en un montón de aspectos, cuando ella estaba internada en Osecac no tienen cirujano ni neurocirujano, y a pedido del familiar después de 30 días internada logré que me den bolilla para mandar un neurólogo, la examinó y nos orientó, la mandaron a Irel, notamos que no estaba bien”. Habló con el neurólogo nuevamente porque la situación se complicó y se dieron cuenta que estaba mal medicada por la epilepsia.
Ahora espera una respuesta rápida para que su mujer, Roxana, pueda continuar su tratamiento como se debe.



