La situación de los comercios sigue siendo complicada en la ciudad, ya que muchos han tenido que cerrar debido a la crisis que atraviesa el sector.
En este sentido, Armando Arraráz, integrante de la Cámara de Comercio aseguró que de un tiempo a esta parte la situación se va agravando, “pueden ver en el centro la cantidad de comercios que se están cerrando”.
Aseguró que cierran entre 3 y 4 comercios por mes, y aunque la ciudad retome su ritmo con las escuelas y rutinas, las ventas no repuntan y es algo que se da en todos los rubros, no solamente en lo que es indumentaria, sino también como por ejemplo en ferreterías, “no se puede competir con la gente que compra afuera y espera los elementos en las casas”.
Admitió que la forma de compra ha cambiado y eso se ve demostrado, aunque no es la única situación, sino que también ha caído mucho el consumo debido a que la gente gana menos también.
El comerciante para poder competir necesita tener las mismas condiciones que tienen las empresas del exterior.

Arraráz refirió que la carga impositiva que hay en el país no te permite competir de manera igualitaria con lo que viene de afuera, “cuando una persona cierra es porque intentó hacer todo lo que pudo y no lo logró, la cuestión no está en el comercio, sino que afuera”.
Contó que lo que hizo en su caso, ya que tiene un local en el shopping y en el centro, es rotar a la gente ya que no puede tomar a más personas, por lo que tuvo que aprender otro sistema de gestión y de venta para poder seguir y no tener que cerrar.



