Esta semana, con el inicio del ciclo escolar, comenzó a regir la normativa que restringe el uso de celulares y pantallas en el nivel primario de las instituciones educativas de la provincia de Buenos Aires.
La medida, aprobada por la Legislatura bonaerense el año pasado, fue impulsada por los senadores Emmanuel González Santalla y Lorena Mandagarán, y alcanza a cerca de 1,5 millones de alumnos que asisten a instituciones públicas y privadas.
La normativa reglamenta el uso de celulares y dispositivos electrónicos durante toda la jornada escolar, incluyendo los recreos. Los alumnos deben mantenerlos guardados y apagados, permitiéndose su uso solo si un docente lo requiere para fines pedagógicos.
La norma fue aprobada en septiembre de 2025 en la Legislatura y promulgada en el Boletín Oficial el 14 de octubre, como Ley N°15.534. De acuerdo al texto, se busca “reducir las distracciones, mejorar la atención, fortalecer la socialización y combatir el ciberbullying”.
La directora General de Escuelas provincial, Flavia Terigi, sostuvo en declaraciones radiales que “no se trata de una prohibición, la palabra prohibir no está en la ley” y explicó que los chicos “pueden llevar el teléfono por seguridad en el trayecto, pero debe estar inactivo durante las horas de clases, a menos que se autorice expresamente por el docente con fines de aprendizaje”.
Fortalecer vínculos
La ley también hace referencia a la necesidad de recuperar el juego como experiencia con otros, por fuera de la lógica de la pantalla. Apunta también a concientizar a los menores sobre los riesgos del uso excesivo o irresponsable de los dispositivos, como la conexión con plataformas de apuestas o los vínculos que pueden derivar en casos de grooming.
El proyecto fue impulsado por el senador Emmanuel González Santalla (Unión por la Patria) junto con la entonces senadora Lorena Mandagarán (UCR-Cambio Federal), que unificaron varias presentaciones para que se pudiera implementar con celeridad.
Fuente: Agencia DIB



