Esta mañana se llevó a cabo el homenaje de la Directora de la Escuela de Enfermería Elisabeth Agüero y también se dio apertura del ciclo lectivo, en el Aula Magna.
Estuvieron presente el intendente Federico Susbielles, autoridades del hospital y la escuela y familiares de Elisabeth.
En primer lugar, tomó la palabra el director del Hospital, Gustavo Carestía, quien refirió que con la presencia de sus hijos y familia y rodeados de colegas de Elisabeth, que compartieron tantos años al frente de la Escuela de Enfermería no solo honran su trayectoria, sino el impacto que dejó en cada uno de ellos, “en lo personal me tocó conocerla hace muchos años y posteriormente trabajé con ella en la dirección del hospital y luego como directora de la Escuela de Enfermería”.
Destacó además que para ellos fue un enorme placer poder trabajar con ella, “ha sido un hito, transmitió sus conocimientos, visión llena de dignidad en una de las profesiones más importantes en el área de salud, como también el acompañamiento a estudiantes y compañeros de trabajo”.
“Su entrega marcó a generaciones y la importancia de estar cerca de cada persona”, concluyó.
En tanto, el intendente Federico Susbielles, afirmó que es un día especial y emotivo, ya que era una persona que simboliza mucha de las actitudes humanas que hay que rescatar, “representó humanamente a una persona excepcional”.
Agregó que es importante la grandeza de compartir lo que uno sabe, para formar las generaciones que vienen como también formar desde el ejemplo, “miraba mucho a Luna al igual que Miguel que son su familia y siempre es duro despedir a un ser querido, uno muchas veces no muestra consuelo y extraña todos los días a quien falta, por lo que habrá que continuar ese legado familiarmente”.
Miguel Agüero, secretario general del STMBB y hermano de Elisabeth, se pronunció ante el homenaje y recuerdo de su hermana, con quien le enseñó, empujó, acompañó, “ella dijo porque no, si tenes vocación, eso tenía que ser con que le importaba más el cuidado de la persona que el profesionalismo, mi hermana fue el escudo que juntos construimos cuando éramos maltratados de niños, fue esa persona que siempre estaba presente, siempre fue la calma”.
Recordó que ella siempre decía que no le tenía miedo al fracaso, aunque cuando le tocó la gran tarea de despedirla seguía hablando de la escuela de Enfermería, “a ella le preocupaba que los egresados de la escuela de Enfermería, tengan la posibilidad de poder ingresar al Hospital Municipal y hoy es un logro”.



